Definitivamente no habrá ninguna empresa colombiana en la puja por la adquisición de la empresa de energía Isagén. Empresas Públicas de Medellín, EPM, desistió de su participación tras deshacerse su alianza con la empresa brasileña Cemig. Según explicaron, la junta directiva de la Companhia Energética de Minas Gerais no aprobó el proyecto porque no vieron buenas posibilidades económicas en caso de asumir el control de Isagén.
Con EPM se esfuma la última posibilidad de que la empresa de energía quede en manos colombianas. En estos momentos aun permanece en el proceso la Empresa de Energía de Bogotá pero se da por descartada pues no cumple con los requisitos impuestos por la Superintendencia de Industria y Comercio para participar en la puja.
La cementera Argos también estuvo interesada en el negocio pero desistió igualmente porque no estaba segura de la rentabilidad del negocio.
Aun no se ha establecido el cronograma de lo que queda en el proceso de venta del 57,61% de la tercera generadora de energía de Colombia.
