Cuando todos pensaban que el juicio contra las estudiantes Laura Moreno y Jessy Quintero por la muerte de Luis Colmenares arrancaba en forma definitiva, éste tuvo un nuevo trancón. El caso va ahora al Tribunal Superior de Bogotá, después de que la fiscal delegada ante la Corte, Marta Lucía Zamora, apelara la decisión del juez de no validar las pruebas técnicas y científicas que la Fiscalía tenía listas para enfrentar el juicio. Se trata de evidencias definitivas que mostrarían que Colmenares fue asesinado. El juez aprobó que el ente investigador utilizara solo los testimonios de las tres personas que servirán como testigos y que dicen haber visto el momento en que el estudiante fue atacado por un grupo de personas la madrugada del 31 de octubre de 2010. La decisión del magistrado podrá demorarse entre 15 y 30 días. Las estudiantes implicadas, mientras tanto, seguirán en su casa por cárcel y la verdad sobre este caso vuelve a sufrir un retraso.
