¿Por qué no puede hacerse cosquillas a sí mismo?

Publicado por: marcela.africano el Mié, 10/03/2021 - 15:06
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Esta es la razón por la cual el cuerpo no reacciona ante las cosquillas que las personas intentan hacerse a sí mismas.
Cosquillas

Es probable que los más curiosos se hayan preguntado en algún momento por qué no pueden hacerse cosquillas por sí mismos. Son de esas preguntas que surgen en torno al cuerpo y los curiosos comportamientos que tiene dependiendo del estímulo.

Las cosquillas se manifiestan cuando alguien es tocado inesperadamente en alguna zona del cuerpo, especialmente en las axilas, los pies o la cintura. Dentro de las teorías de por qué se producen, está la que habla sobre un mecanismo desarrollado desde la niñez para proteger las zonas más frágiles.

También se trabaja el concepto desde el área psicológica, donde básicamente es definido como un sistema de unión e interacción entre personas cercanas como la familia, la pareja y por supuesto los amigos. Esta puede ser la razón por la cual se hacen cosquillas unos a otros, sobre todo con los niños.

Un estudio realizado en Suiza arrojó que dicha reacción del cuerpo era netamente instintiva, puesto que, al detectar hormigueo en el cuerpo, se activaba la corteza somatosensorial, encargada de la sensación del tacto.

Ahora bien, el motivo por el cual alguien no puede causarse cosquillas por estimulación propia se ha tratado de revelar centrándose directamente en el cerebro y su capacidad para identificar la fuente que produce el movimiento.

Cuando una persona intenta hacerse cosquillas, el cerebro crea una copia eferente que le permite prepararse para las sensaciones que producirá el movimiento. Es decir, que cuando el estímulo es voluntario, la mente predice lo que va a pasar y por esta razón no reacciona igual a como cuando alguien más le hace hormigueo en alguna parte del cuerpo.

Las personas tienen formas distintas de hacer cosquillas; nunca se sabe cuál va a ser la secuencia de los movimientos que tocarán el cuerpo, ni en qué parte lo harán. El cerebro en ese momento no tiene poder para definir cómo se llevará a cabo la actividad, es por eso que, en vez de actuar racionalmente, responderá instintivamente.

Los niños, son quienes en la mayoría de veces suelen reírse más cuando alguien más les hace cosquillas. La respuesta de ellos, se debe a que están apenas conociendo diversas sensaciones en el cuerpo.

En el proceso de crecer e ir brindándole al cuerpo nuevas experiencias que el cerebro logre distinguir, hace que este cree a la vez, una adaptación a los estímulos que se vuelven repetitivos en diferentes ocasiones. Aquí la razón por la que los adultos son un tanto menos cosquillosos.

A demás, dicha experimentación le otorga al cuerpo una conciencia sobre cuáles son los movimientos externos y cuáles son los propios, generando así, un filtro que selecciona los estímulos inesperados, de los ordenados por el mismo ser humano.

Como en otras condiciones de las personas, en las cosquillas también existen casos especiales en donde algunos si pueden hacer que el cuerpo reaccione con risa ante los roces generados por ellos mismos en alguna parte del cuerpo.

Diversos experimentos realizados para identificar quienes logran lo anterior, han logrado identificar que los pacientes que sufren de esquizofrenia pueden sentir las cosquillas producidas de forma individual. Esto se debe a que su atenuación sensorial no funciona de forma correcta y por lo mismo las predicciones del cerebro no se evidencian de manera clara.