Durante la Semana Santa 2026, Bogotá se transforma en un destino ideal para quienes buscan algo más que turismo convencional. Entre el 28 de marzo y el 5 de abril, el centro de la capital ofrece recorridos que mezclan espiritualidad, arquitectura y tradición, en una invitación a redescubrir la ciudad desde otra perspectiva.
Templos emblemáticos como la Catedral Primada de Colombia, junto con iglesias como San Agustín, La Veracruz, San Ignacio de Loyola y Nuestra Señora de Las Aguas, hacen parte de estas rutas que pueden realizarse caminando o utilizando transporte público.
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La Virgen de los Dolores, protagonista del recorrido
Uno de los ejes de estas experiencias es la Virgen de los Dolores, figura central de la Semana Mayor. Su presencia conecta a los visitantes con una tradición profundamente arraigada, en la que el dolor, la fe y la memoria se convierten en parte del recorrido.
Más que visitar iglesias, se trata de vivir un camino introspectivo que invita a la contemplación y al recogimiento.
El Jueves Santo y la tradición de los templos
Una de las prácticas más representativas es la visita a los “monumentos” durante el Jueves Santo, que consiste en recorrer diferentes iglesias. En Bogotá, este circuito incluye sectores como el Centro Histórico y Chapinero, donde se encuentran templos dedicados a diversas advocaciones marianas.
Entre ellos destacan iglesias como Nuestra Señora de Lourdes, Nuestra Señora de los Ángeles y Nuestra Señora del Pilar, que forman parte de las rutas impulsadas por el turismo religioso en la ciudad.
Un punto clave: la Iglesia de los Dolores
En el centro de Bogotá, la Iglesia Nuestra Señora de los Dolores se convierte en uno de los lugares más visitados en esta temporada.
Allí, fieles y visitantes participan en el Rosario de los Siete Dolores y en ceremonias litúrgicas que alcanzan su punto más significativo durante el Viernes de Dolores. Este templo es considerado uno de los principales referentes de la devoción en la ciudad.
Muy cerca, la Catedral Primada ofrece una experiencia que une arte sacro y tradición religiosa. Sus capillas, especialmente la dedicada a la Virgen de los Dolores, permiten apreciar el legado histórico mientras se vive un momento de reflexión.
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La Semana Santa también se siente fuera de los templos. En distintos barrios, las procesiones religiosas recorren las calles, mostrando una expresión colectiva de fe que ha pasado de generación en generación.
Estas actividades permiten a los visitantes presenciar una de las manifestaciones culturales más auténticas de la ciudad.
Más allá de los recorridos, la capital ofrece una experiencia que conecta con lo interior. La combinación de historia, arte y religiosidad convierte a Bogotá en un destino clave para quienes buscan vivir la Semana Santa de manera distinta.
