En el fútbol a veces se gana jugando muy mal y se pierde dominando un partido, y de eso sí que sabe Junior de Barranquilla, un equipo que dominó hace días a Paranaense y perdió la final de la Copa Sudamericana y que el pasado domingo, en un juego muy prudente, obtuvo el título de la Liga Águila en su segunda edición de 2018.
Pese a estos dos resultados, cabe destacar que Junior siempre mostró el fútbol del primer partido. Los dirigidos por Julio Avelino Comesaña fueron, sin lugar a dudas, el mejor equipo del año en Colombia, aunque solo participó en una final del rentado local.
Su más grande triunfo fue su cantera: con jugadores jóvenes como Jarlan Barrera, Gabriel Fuentes, Victor Cantillo (aunque no salió de su cantera) y Luis Díaz, el equipo encontró solidez, velocidad, fuerza y resistencia en jugadores jóvenes que le aportaron al buen fútbol del conjunto tiburón, comandado por la veteranía de Marlon Piedrahita, Sebastián Viera y Teófilo Gutiérrez.
[single-related post_id="1000535"]
Además, en cuestión de números, su delantera sacó la casta y se convirtió en uno de los equipos más goleadores, gracias a sus 42 goles convertidos en 25 partidos. Por su parte, en la parte defensiva las cifras también son llamativas, pues en la misma cantidad de partidos, Junior solo recibió 24, lo que equivale a menos de un gol por partido.
Lo más inquietante del equipo fue su manera de hacer daño al rival. Su fuerte no fue el contragolpe, sin embargo, marcó varios goles así gracias a la velocidad de Díaz. Su mayor virtud era la presión alta y su manera de generar fútbol, tocando la pelota al interior de la cancha y generando espacios por medio del pase.
Ahora bien, aunque este título acaba con una sequía de siete años y nueve subcampeonatos, hay un punto que aún debe mejorar el equipo de Barranquilla y es su definición en penales, ya que por esta perdió la posibilidad de ganar su primer título internacional en la historia. Ante todo esto, entre virtudes y adversidades, Junior disfruta hoy de los canteranos que cosechó, y con los que alcanzó su octava estrella.
