El “entrapamiento” una vieja práctica de la DEA

El “entrapamiento” una vieja práctica de la DEA

16 de mayo del 2019

¿Sabia usted que agentes de la Administración Federal de Control de Drogas, DEA o de la CÍA y posiblemente de otros cuerpo de seguridad de distintos países del mundo, como la KGB rusa o el Mossad de Israel, utilizan una práctica conocida como entrapment, o “entrapamiento” en español, que consiste en engañar artificiosamente a una persona para hacerla delinquir o tenderle una trampa para que caiga?

El tema se pone de moda cuando agentes de la Agencia antidrogas de Estados Unidos protagonizan hechos en los que aparece alguien cometiendo un delito. Y eso es exactamente lo que pasa en el video que fue filtrado a algunos medios de comunicación, al parecer por la Fiscalía General, con el que se probaría que Jesús Santrich planeaba exportar cocaína con los agentes presentes en la negociación.

Los agentes cuyas identidades están protegidas, inducen la conversación sobre el negocio de la droga en la que participan Santrich y Marlon Marín sobrino de Iván Márquez y quien vijó a Estados Unidos en calidad de testigo protegido y en declaración ante la DEA delató a gente de las Farc involucrados en el comercio ilícito de cocaína, a cambio de beneficios judiciales.

El “entrapment”,  palabra inglesa, es una práctica bastante común  entre este tipo de organismos que realizan sus propias operaciones de inteligencia en distintos países, en este caso Colombia, sin obedecer a las normas jurídicas con lo que llegan incluso a realizar registros y allanamientos sin ordenes judiciales.

Trampa sutil

Desde el punto de vista de quienes hacen operaciones de inteligencia encubiertas, esta práctica del “entrapamiento” consiste en la concepción y planeación de un delito por parte de un agente u oficial para hacer que a sea cometido por alguien que no lo había perpetrado, si no fuera por el engaño, la persuasión o el fraude del agente u oficial del estado.

La inducción es sutil y certera y con ella preparan situaciones para que el personaje escogido cometa el delito e inmediatamente proceden a capturarlo, para pasar a manos de un juez que por lo general con las prueba aportadas por la DEA los condena.

De otro lado están también las trampas que  les tienden agentes encubiertos, a quienes se les conoce su actividad delictiva, como podría ser el caso de Santrich para atraparlo y lograr su extradición a Estados Unidos.

Atrapados sin salida

Algunos “entrapamientos” que ha hecho la DEA han quedado al descubierto y por ello han sido señalados por las propias víctimas. Uno que otro colombiano purga penas en una cárcel en Estados Unidos por caer en la trampa de gente de la DEA que los introduce en el negocio para luego atraparlos.

Otra forma de “entrampamiento” es el engaño que hacen para atrapar delincuentes, especialmente a los relacionados con negocios de narcotráfico. Uno de los más conocidos fue el de la captura en Las Vegas de dos comerciantes del centro comercial de tecnología, Unilago en Bogotá.

El montaje para llevarlos como invitados a una feria de tecnología en la ciudad del juego en el estado de Nevada, fue impecable, con elegantes invitaciones impresas, programa de visitas, tour por la feria, hotel incluido, cenas elegantes y un sinnúmero de atenciones más los motivaron a aceptar. En Las Vegas los capturaron, juzgaron y condenaron a pagar la pena en una cárcel en Estados Unidos y todo sin necesidad de extradición.

Los de la DEA están en el ojo del huracán, por sus desmanes y conducta poco ajustada a la moral por participar en fiestas, bacanales y todo tipo de desmanes. El Departamento de Justicia realizó una investigación, entregó un informe en el que ente muchas denuncias  reveló la mala conducta de algunos miembros de la DEA en Colombia.

Textualmente en el informe se lee “participaron en fiestas con prostitutas pagadas por carteles del narcotráfico. Además de las prostitutas, a tres agentes especiales de la DEA, los miembros del cartel les proporcionaron dinero, regalos caros y armas. Al menos diez agentes de la DEA ya han admitido haber participado de dichos encuentros y varios de ellos recibieron suspensiones de dos a diez días como castigo”

Un gay en apuros con la DEA

Un caso muy sonado de “entrapamiento” es el de Julio Blanco un joven gay de 21 años, que en 2004 conoció en un bar a un apuesto agente de la DEA, Mike Nahum quien se le acercó para coquetearle. Después de un par de horas juntos lo presionó con preguntas sobre si él consumía drogas y lo incitó a conseguirle alguna.

En el proceso el propio tribunal consignó lo sucedido entre los dos hombres y la provocación hecha al joven por el agente para conseguir la droga.

“Blanco le dijo que si estaba buscando drogas, no tenía ninguna” y según lo consignado por la corte éste “comenzó a abandonar el bar,  Pero Mike insistió y convenció a Blanco para que no se fuera; en lugar de eso, el hombre fue a la habitación de los hombres y le dijo que si veía a alguien que conociera, le pediría drogas.”

En el juicio quedó claro que cuando Blanco regresó, le dijo a Mike que sus amigos podrían conseguirle algo de “Tina”: metanfetamina. Mike le dio a Blanco $ 60 para comprar el cristal, que éste compró en la habitación de los hombres y le dio a Mike.”

El “entrampamiento” cumplió su cometido: El joven cayó en la trampa, buscó la droga y  se la suministró al agente, por este hecho lo  capturaron dos semanas después por venta de sustancias ilegales y  enjuiciado.

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