Ellas son el motor de las organizaciones afrocolombianas

Ellas son el motor de las organizaciones afrocolombianas

19 de marzo del 2015

En estos días, mientras unos hablan de la riqueza natural del Chocó y de personalidades como Josefina Klinger Zúñiga, quien recientemente fue premiada por su trabajo comunitario en Nuquí, otros, generalmente partiendo de la ignorancia, lo describen como un lugar al que solamente se va de castigo.

Lamentablemente, lo negativo casi siempre causa más impacto que lo positivo y lo que se dice del departamento trasciende a su población, compuesta en más de un 80% por afrocolombianos, quienes son constantemente homogenizados, junto a sus pares de otros departamentos, bajo patrones discriminatorios.

Por esto, existen entidades como la Conferencia Nacional de Organizaciones Afrocolombianas (CNOA) que se dedica a luchar día a día contra los estereotipos de las comunidades negras, palenqueras y raizales, y por su inclusión en las políticas públicas nacionales.

El componente principal del equipo técnico CNOA es femenino: diez mujeres, “todas profesionales”, como indica la más antigua del equipo, Adriana Rodríguez, Coordinadora Nacional de Programas y Proyectos.

Su trabajo reside en varias áreas: incidencia política y legislativa, fortalecimiento organizacional, género, infancia y comunicaciones, y desde allí brindan apoyo a las diferentes iniciativas de más de 270 organizaciones del movimiento afro del país. Por ello, definen la CNOA como una convergencia.

La abogada Leanis Yepes agrega que la entidad “lucha contra la discriminación de manera pacífica”. Así, además de cooperar con la población, cuando lo ven necesario, denuncian con seriedad y firmeza los abusos o las violaciones de Derechos Humanos, pero siempre con respeto.

Entre sus logros se cuentan el de dar visibilidad estadística a los grupos étnicos de regiones en las que no se reconocía su existencia como es el caso de los ‘afrohuilenses’, los ‘afroguajiros’ o los ‘afrollaneros’ del departamento del Meta. Esto, con el objetivo de cambiar ese imaginario popular y político que arrincona y romantiza a la negritud en lo exótico del Pacífico y del Caribe.

Afroamericanos

Con el programa Yo Cuento en este Cuento, avalado como diplomado por la Fundación Universitaria Claretiana de Quibdó, la CNOA formó a referentes de la comunidad en procesos censales y de autorreconocimiento para que en el próximo censo nacional se describan sin temor como afro, negros, palenqueros o raizales, y que de esta forma se obtenga información adecuada que facilite el diseño de políticas públicas más incluyentes.

En cuanto a la lucha para combatir los estereotipos y el racismo, las mujeres CNOA comprenden que no todos pueden dedicarse a su quehacer. Por eso, sugieren varias ideas para aplicar en la cotidianidad. Por un lado, piensan que el cambio debe comenzar desde la familia y la educación. La historia debe ser contada de otra manera, incluyendo los aportes de la negritud y no solo su estigmatización. ¿Cuántos saben, por ejemplo, que Colombia tuvo un poderoso general afro que se convirtió en presidente? Fue Juan José Nieto, quien gobernó en 1861 para apoyar el proyecto revolucionario de Tomás Cipriano de Mosquera.

La experta en comunicaciones, Olga Ramírez, señala que el cambio de mentalidad viene de reconocer “qué de eso que decimos o hacemos discrimina”, pues los estereotipos están tan fuertemente arraigados en la cultura que es común escuchar dichos como ‘trabajo como un negro’ o ‘mi jefe es un negrero’ para evidenciar explotación laboral. Al tomar conciencia de la carga cultural negativa de estas palabras, las personas tenderán que referirse a las mismas situaciones con otros términos.

Además, el equipo considera que los influenciadores, los líderes de opinión y los medios de comunicación tienen un rol esencial en la eliminación de los estereotipos y que ninguno de ellos debe representar a los grupos étnicos desde prejuicios o puntos de vista, de modo que situaciones como lo insinuado en días pasados sobre el Chocó se eviten.

Así es que las mujeres CNOA creen que todos los colombianos deberían pensar y actuar para asegurar que el país sea como lo resume la abogada Amelia del Pilar Prado Hurtado: “Una nación multiétnica y pluricultural”. Es decir, no una nación de estereotipos, sino de realidades.