Flora, embrujada

Flora, embrujada

31 de mayo del 2011

Flora Martínez es actriz porque fue “secuestrada” por su papá, Hernando Martínez, cuando tenía quince años. Por decisión de él y por su filosofía de vida la retiró del colegio en noveno grado. La llevó a vivir en una casa en La Calera, de donde se escapó con la idea de obtener su cartón como bachiller. Sin embargo, fue un intento fallido. Al poco tiempo la sacaron de los salones de clases porque nadie pagaba su pensión. En el mismo año, después de haber visto la obra de teatro Las dos Fridas, decidió que quería ser Actriz. Fue así como se inscribió en la academia del actor Edgardo Román. Flora ha dedicado más de la mitad de su vida a la pasión que siente por la actuación no por obligación, sino por la opción de apoderarse de sentimientos y situaciones ajenas.

Fragmento de Soplo de Vida

http://www.youtube.com/watch?v=VFi_p02FKto

A los pocos años de haber interpretado su primer papel como la esposa de un leñador en el colegio, llegó a protagonizar la serie Mambo, dirigida por Víctor Mallarino. Llegó allí luego de un casting que se hizo en la academia donde estudiaba actuación. Su llegada a la televisión fue inesperada, estaba acostumbrada al teatro. En el principio le constó acostumbrarse a las cámaras, por esta razón le indicaban con frecuencia el mecanismo de las grabaciones y la manera como tenía que actuar. Antes de cumplir veinte años hizo parte del elenco de novelas como Leche, María Bonita y La otra mitad del sol. Su pasó por la televisión fue su mayor escuela y la puerta a la independencia, para esta época manejaba su propio dinero, compró un apartamento y vivía de fiesta en fiesta.

Serie Leche

En 1999 llegó al cine con la película Soplo de vida y ganó el premio a mejor actriz en el festival de Biarritz en Francia. La escena más impactante es cuando Flora toma unas tijeras y se corta el pelo, de manera descontrolada, hasta quedar como un hombre. Tambien ha actuado en películas como Tuya siempre, Rosario Tijeras, I’m with Lucy y Violeta de mil colores. Flora recuerda que en la entrega del premio la prensa le hacía preguntas y ella se quedaba muda. Estaba agotada y de de pelea con el país porque no la muerte de Jaime Garzón, quien fue su pareja en los noventa. Se conoce que durante una cita Garzón le hizo un camino de rosas hasta el restaurante El patio, lugar que también inundó de flores.

Fue en Francia donde tomó la decisión de irse a vivir a Nueva York por cinco años, uno de sus lugares favoritos y que define como alucinante. Allí se gastó de manera rápida sus ahorros, trabajó como mesera y dedicó tiempo a seguir formándose como artista, estudió danza y canto. Ha escrito algunas canciones como Milena, que interpreta en la película Lolita´s Club. Admite que su esposo José Reinoso, quien es músico profesional y con quien tiene una hija llamada Sofía, le exige mucho y le ha ayudado a mejorar cada una de sus composiciones.

Flora Martinez inició  su carrera actoral a los 15 años.

Flora dice que su acercamiento con la actuación es muy visceral. Siempre intenta llegar hasta lo más profundo de sus personajes. La primera vez que lo hizo fue en la academia actoral, tenía que apoderarse de un personaje y desarrollar el rol en la calle. Flora se vistió de mendiga, se maquilló, se descalzó y se puso una peluca. Así recorrió algunas calles del centro de Bogotá y recogió las impresiones de la gente. Recuerda que se sintió rechazada y agredida. Años después lo hizo antes de actuar en Rosario Tijeras. Al ver una noticia de dos menores de edad que habían sido detenidas por un caso de sicariato, no dudó en ir a conocerlas y cuestionarlas sobre el asesinato. También recorrió las comunas de Medellín para conocer la vida de las mujeres como Rosario. Flora Martínez es una actriz que cada vez que tiene un nuevo papel es irracional, porque procura olvidarse de ella misma. Mientras más lo logre, mejor es su papel.

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