La ‘pataleta’ del ELN

La ‘pataleta’ del ELN

25 de enero del 2013

El secuestro de cinco funcionarios de la empresa minera Geo Explorer, en el sur de Bolívar, por parte de guerrilleros del Ejército Nacional de Liberación (ELN), cobró especial trascendencia porque entre los plagiados había dos geólogos peruanos y uno canadiense. Los operativos de rescate se convirtieron en misiones internacionales compartidas.

En semanas recientes también se había informado de combates del ejército contra subversivos del ELN en los departamentos de Boyacá, Antioquia, Arauca y Norte de Santander, atentados con explosivos en Saravena (Arauca), una amenaza de carro bomba en la vía Medellín-Quibdó, y una emboscada que dejó un soldado muerto, según reseñan datos del Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos (Cerac).

No menos grave resultaron los dos atentados que la misma agrupación ejecutó contra el oleoducto Caño Limón-Coveñas, a la altura del municipio de Toledo (Norte de Santander), y uno más reciente a la infraestructura petrolera en Arauca, en una zona bajo la influencia tanto del ELN como de las Farc. La intensidad de los dos primeros ataques, tan solo a una semana de iniciar el año nuevo, motivó a un sugerente titular de la revista Dinero: “La guerrilla se ensañó con Ecopetrol”.

Oleoducto caño limon-covenas

Las autoridades atribuyen al ELN los tres atentados contra el oleoducto Caño Limón-Coveñas en enero de 2013. (Archivo)

El ELN históricamente ha centrado sus ataques contra la infraestructura energética, minera y petrolera, pero no deja de llamar la atención  que la organización intensifique sus ofensivas poco tiempo después de insinuar estar interesados en acercarse al Gobierno para iniciar un proceso de paz. “Resaltamos nuestra voluntad de paz y disposición para desarrollar los diálogos de paz”, dijo , a Noticias RCN Nicolás Rodríguez, alias ‘Gabino’, máximo cabecilla del ELN.

“Están viendo que no les ponen atención”

El consultor internacional en Seguridad y Defensa, John Marulanda, resalta que el ELN tiene en este momento tres factores en contra que lo hacen débil, y por lo tanto,  insisten en arreciar su ofensiva militar para dar señales de fortaleza. “El ELN están en condiciones muy precarias. Primero sus integrantes, según cifras de inteligencia militar, no superan los 1.500 hombres. Segundo, sus áreas de influencia delictiva son solamente sus viejos santuarios donde nacieron: en Norte de Santander, Santander y Arauca. Y tercero: la gran mayoría de sus unidades de base son menores de edad. A esto súmeles que su mando es bastante sexagenario, es de gente vieja que no tiene relevo, que no ofrecen alternancia para seguir una línea de poder. Su estructura está formada por ‘canosos’ en la dirigencia y menores de edad en sus bases”, dijo.

De acuerdo a su tesis, esto motiva la razón principal de las recientes agresiones. “Están viendo que no les están dando importancia, que no les ponen atención porque todo se está centrando en La Habana con las Farc. Ellos saben que su discurso está agotado, así que lo que tratan de mostrar es que todavía tienen un músculo vivo, para hacerse notar como grupo poderoso”, aseguró Marulanda.Guerrilla ELN 3

“Están viendo que no les están dando importancia, que no les ponen atención porque todo se está centrando en La Habana con las Farc”. John Marulanda, consultor en seguridad. 

El analista subrayó el discurso de la línea de mando del ELN, que cuando ha mencionado su interés de sentarse en la mesa con el Gobierno, pone por delante como condición inamovible que haya un cese bilateral de hostilidades. “Están desubicados. Para entender esto hay que recordar que en su historia el ELN fue formado por intelectuales. Tuvieron la primera y más sofisticada red de apoyo urbano, más fuerte que las Farc, y dieron prevalencia a una actitud ‘pseudointelectual’ para hablar de política. Pero se quedaron en ese discurso de 1960, totalmente descontextualizados”, expuso el estratega al tiempo de agregar, que en su opinión, el grupo guerrillero tiene posiciones “poco pragmáticas para una organización, que como he señalado, tiene poca capacidad militar”.

Débiles, pero no derrotados

Las recientes acciones armadas del ELN, en especial el secuestro de los cinco funcionarios de la multinacional minera en el sur de Bolívar, generaron el impacto que seguramente la subversión buscaba en la agenda pública. “Pero hay que mirar que existía una seria falla de seguridad de la empresa porque estaba en una zona honda y selvática, sin tanta presencia militar. Así que aprovecharon para llevarse cinco ciudadanos, tres de ellos extranjeros y hacer un escándalo mediático”, opinó el profesor Marulanda.

Sin embargo no es un gesto que sirva de indicativo de voluntad de paz. “Lo que hacen estos actos es que el Estado arrecie sus operaciones contra ellos y los busque neutralizar aún más. Es significativo que después del secuestro de estos extranjeros hayan aparecido dos menores de edad como parte de los secuestradores. Eso muestra que la guerrilla no está en su mejor momento”, agregó.

Nicolas Rodriguez-Gabino

Nicolás Rodríguez Bautista, alias ‘Gabino’, máximo comandante del ELN

Pero a pesar del cerco, no es cierto que el ELN esté derrotado. Para John Marulanda, si bien el Ejército de Liberación Nacional no tiene la capacidad de armamento o de unidades que tiene las Farc, sí cuentan con fortalezas en el campo del narcotráfico, ya que podrían estar haciendo circular droga a través de Venezuela, a pesar del recelo que generen con otros grupos armados que operan en la frontera.

Sentarlos a la mesa

“Un camino, de tendencia militar, podría ser reforzar la ofensiva contra el ELN para estrecharlos y arrinconarlos más. Así podrán obligarlos al diálogo político sin condiciones –dijo el consultor en Defensa–, pero hay una visión política que insiste en seducirlos al diálogo; que se sienten a la mesa reduciendo sus ambiciones y peticiones”.

Lo ideal sería ver al ELN participando en un proceso de paz. Para Marulanda, de darse este paso, debe ser separado al que el Gobierno discute actualmente con las Farc.  “Las motivaciones ideológicas de las dos guerrillas son distintas. No sería estratégico un proceso simultáneo entre las Farc y el ELN. Más que eso; un diálogo con el ELN no debería ser en Cuba, porque recuerde que ese grupo es hijo de los Castro, y sería como discutir en terrero del enemigo. Lo más prudente es que sea otro tipo de discusión, con otras circunstancias y en otro territorio”, aseguró.