Entre la esperanza y la desazón: Sopas de mamá y postres de la abuela Mrg hace un llamado de auxilio

Publicado por: richard.ladino el Mié, 03/06/2020 - 09:35
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María del Rosario Gómez, gerente del restaurante, le contó a Kienyke.com la difícil situación que está atravesando por la emergencia del Covid-19.
 Sopas de mamá y postres de la abuela Mrg
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Cortesía María del Rosario Gómez

El sector gastronómico ha sido uno de los más golpeados durante la emergencia del coronavirus, y lo más probable es que sea uno de los últimos en retomar su actividad productiva al 100 %. 

Son muchos los restaurantes que tuvieron que cerrar y otros que por el momento se las ingenian para sobrevivir y sacar con las uñas lo mínimo para garantizar su operación.

Ese es el caso de los restaurantes de comida típica colombiana ‘Sopas de mamá y postres de la abuela Mrg’, que trata de resistir a las adversidades para evitar un trágico final.

“Para mí, mis empleados son importantísimos”, dice María del Rosario Gómez, gerente del restaurante.

La señora Gómez asegura que su restaurante — que tiene siete puntos de ventas en Bogotá — ha sufrido una enorme caída en su economía ya que desde que cesaron sus actividades son más los gastos que las ganancias.

Le preocupan de sobremanera sus empleados, pues afirma que todos llevan varios años trabajando allí, entre los que se encuentran excelentes profesionales, madres cabeza de familia y estudiantes universitarios.

Me tocó suspender a muchos porque tengo algunos restaurantes cerrados. (…) En principio los tuve abiertos pero entraban dos domicilios. Eso no me daba ni para pagarles, pero los tengo con la seguridad social. Con el ánimo de no sacar absolutamente a nadie", dice.

Sopas de mamá y postres de la abuela Mrg

En proceso de reinventarse

Tiene cuatro puntos abiertos, pero expresa con preocupación que es muy regular el trabajo que le llega por estos días.

“Estamos tratando de reinventarnos. Estamos buscando tener un menú más asequible y económico, incluso hemos puesto nuevos platos”, dice con una voz entusiasta.

Tiene presente la labor de cada una de las personas que trabajan con ella, que son aproximadamente 150, de los cuales solo 40 están activos, pero además resalta a sus clientes fieles que no los han desamparado.

“Mis meseros son estudiantes universitarios y son muy eficientes, que quieren a la empresa”, indica.

Pese a la pandemia María del Rosario trata de no pensar en cerrar su restaurante, aunque es consciente que esa sería una posibilidad si la situación sigue igual. 

"Yo no lo pienso porque esto tiene que reventar para bien", y se anima pensando en que la solución para el virus saldrá pronto. 

Sopas de mamá y postres de la abuela Mrg

Un llamado de auxilio

Trata de no quejarse pese a la situación que está pasando, pues asegura que en los restaurantes siempre hay altas y bajas, pero las cuentas no dan tregua, así estemos en medio de una emergencia.

“Yo no tengo el dinero para pagarle el sueldo a todos mis empleados”, dice con tristeza y algo de risa nerviosa porque sabe que a pesar de hacer su mayor esfuerzo por no despedir a sus empleados, puede recibir críticas.

Sin embargo, encontró un alivio en un crédito del banco Davivienda para pagar el 40 % de la nómina y el 50 % de la prima de sus empleados.  

“Eso ha sido una ayuda para poder quizás en agosto levantarme porque el nombre de nosotros es conocido y los clientes son fieles, y la comida es de buena calidad”, expresa con orgullo y esperanza.

Además, afirma que durante este tiempo ha podido pagar todos los servicios de sus restaurantes — que tienen un costo alto — pero se afana por el altísimo precio de los arriendos de los locales.

“Yo en este  momento estoy pagando todos los servicios en todos los restaurantes, cosa que no pasa en muchos centros comerciales. He logrado pagar servicios,  arriendos y nóminas pero con las uñas”.

Hace un llamado a que el Gobierno Nacional y local apoyen a los restaurantes, que como el suyo, no ha tenido la oportunidad de recibir algún auxilio por lo que pide que la dejen abrir de nuevo bajo las estrictas medidas de bioseguridad.

María del Rosario asegura que sus locales son amplios y tienen las mesas separadas desde antes de la pandemia. Por lo que considera podría abrir sus restaurantes manteniendo aún más la distancia entre sus clientes  y con todos los protocolos de bioseguridad. 

“Que nos dejen trabajar con todas las medidas sanitarias y todo lo que nos diga el Gobierno lo cumpliremos. Porque nosotros estamos confinados y no hemos podido trabajar”, dice.

Sopas de mamá y postres de la abuela Mrg