Y además les queda tiempo para pintar

Y además les queda tiempo para pintar

23 de marzo del 2013

George W. Bush

George Bush, Kienyke

La pasión de George W. Bush por la pintura fue descubierta luego de un asalto informático a los correos electrónicos de la familia del expresidente. Según ‘El País’ de España, Bonnie Flood, maestra de arte del mandatario, el político es “increíble”. La publicación reveló que entre la información robada están las fotografías de dos autorretratos. Uno de la espalda de Bush en la ducha y su cara reflejada en un espejo y el otro donde están sus piernas y sus pies mientras toma un baño. Flood contó a los medios de comunicación que cuando llegó a casa de Bush, él  ya tenía unos cincuenta cuadros de perritos acabados. “El expresidente tiene una gran capacidad, lo coge todo a una gran velocidad. Es increíble, pone todo su corazón en ello”, agregó.

Winston Churchill

Winston Churchill, Kienyke

El célebre premier británico además de liderar la cruzada europea contra a Alemania Nazi fue un prolífico escritor, historiador y pintor. A tal punto que fue galardonado con el Premio Nobel de Literatura en 1953 por sus memorias sobre la Segunda Guerra Mundial. Desde joven cuando viajó como corresponsal de guerra en la disputa entre España y Estados Unidos por el dominio de Cuba, pasando por sus estadías en la India, Sudáfrica y Australia (Nueva Gales del Sur) dedicaba sus ratos libres a pintar, una afición que según él mismo le proporcionaba “gran placer”, y  a la que se dedicó durante varios épocas de su vida. Son conocidas sus escenas paisajistas impresionistas, que pintó en sus vacaciones en el sur de Francia y Marruecos. Algunos de sus cuadros se exponen en su estudio de Chartwell, en Londres.

Adolf Hitler

Adolf Hitler, Kienyke

De joven soñaba con dedicarse a la pintura y a la arquitectura, para las que creía tener talento. Al cumplir diecisiete años viajó a Viena por primera vez, ciudad cuyo esplendor y riqueza artística e intelectual la hicieron el epicentro de la cultura europea a inicios del siglo XX. Durante su estadía se presentó a la Academia de Bellas Artes en dos oportunidades, en ambas no fue admitido, lo que le produjo una profunda decepción. Como Führer se rodeó de notables arquitectos como Albert Speer quien proyectó hacer de Berlín una nueva Viena. Durante la ocupación de Francia, mientras muchos escritores y artistas buscaban refugio en el exterior, el propio Hitler impartió la orden de no molestar a Pablo Picasso, convertido en héroe de la resistencia una vez finalizada la guerra.

John Lennon

John Lennon, Kienyke

El arte acompañó al líder de The Beatles desde su niñez en casa de sus tíos en Liverpool. A edad temprana comenzó a escribir y dibujar de forma creativa, coleccionaba dibujos y caricaturas. Los dibujos eran de gente lisiada y sus escritos eran satíricos. Bill Turner, en su biografía sobre Lennon  (‘A Carrot in a Potato Mine’), describe cómo uno de los dibujos animados hechos por el cantante representa una señal de parada de autobús acompañado con la pregunta “¿por qué?” En su madurez e influenciado por su esposa, la artista fluxus, Yoko Ono, Lennon entró en la onda de los happenings y el arte conceptual sin abandonar los dibujos que utilizó en varios de sus videos. Además, hizo exposiciones a mediados de los setenta en varias galerías de Londres y Nueva York, que no estuvieron exentas de inconvenientes, como su colección de desnudos junto a su esposa que fue prohibida por considerarse “moralmente peligrosa”.

Paul McCartney

Paul McCartney, Kienyke

En su niñez coleccionaba libros y recortaba imágenes de las obras de Dalí y Picasso, por quienes siempre sintió una profunda admiración. Según la revista Diners “a los 14 años ganó un premio de arte con el dibujo de la iglesia de San Aidan, cerca de Liverpool”, una imagen que reapareció en otra de sus pinturas de 1990 titulada ‘Home Territory’. En plena época de la beatlemanía se dedicaba junto a John Lennon a recorrer las galerías de Londres, como la Walker Art Gallery, en la que en 2002 se hizo una retrospectiva suya. Según el galerista Robert Fraser, Willem de Kooning y Rene Magritte fueron sus influencias de madurez. Además, McCartney posee  el caballete y unos anteojos del pintor belga, regalo de su esposa Linda Eastman.

Silvester Stallone

Silvester Stallone, Kienyke

La pintura se ha convertido para Stallone en un consuelo tras la muerte de su hijo mayor, Sage, hace poco menos de un año. Contó en una entrevista a la revista ‘Hello’ que “las pinturas en las que trabajo ahora mismo no son tan alegres, pero hay algo asombroso en este proceso e intuyo que el resultado será algo muy profundo”. A finales del año pasado se inauguró una exposición con sus cuadros en la galería Art Basel de Miami Beach, de los cuales vendió dos por unos 27 mil euros al dueño de un casino en Las Vegas. Además, Stallone ha vendido un autorretrato que realizó en la década de los 70 y cuyo precio, tal y como publica ‘Ok.com’, rondaba los 35.000 euros.

Marilyn Manson

Marilyn Manson, Kienyke

Algunos lo califican de artista macabro, para otros sus pinturas se asemejan a las elaboradas por pacientes de un hospital psiquiátrico. Para Manson su inspiración proviene de pintores que rechazaron el concepto tradicional de belleza como Francis Bacon y Egon Schiele. Desde finales de los noventa comenzó a pintar con regularidad y en el 2002 presentó su trabajo al público en  galerías de Nueva York, Los Ángeles, Paris, Berlín, etc. Para él la pintura “no es un hobby. Pintar para mí es tan importante o más que otras formas de expresión artísticas”.

David Bowie

David Bowie está de vuelta después de un aislamiento voluntario de diez años. Y no sólo se trata de un nuevo trabajo musical sino de una exposición que el Museo Victoria y Albert de Londres ha organizado sobre el Bowie innovador e icono cultural. En ella se exponen 300 artículos suyos, entre ellos pinturas de su autoría. Sobre la muestra dice su curadora, Victoria Broackes: “Él se ha impuesto en todas las áreas de la cultura”, desde la música, la moda, las artes escénicas y la pintura.