Bogotá arrancará 2026 con un ajuste en la tarifa del Sistema Integrado de Transporte Público (SITP). La Alcaldía de Bogotá informó que el pasaje quedará en $3.550 y empezará a cobrarse el miércoles 14 de enero, con una tarifa integrada para TransMilenio (troncales), TransMiZonal (zonales) y TransMiCable.
La nueva tarifa y el calendario del ajuste
El incremento es de $350 frente al valor anterior. La administración distrital explicó que la decisión apunta a sostener la continuidad del servicio en un escenario de mayores costos de operación. También señaló que el cambio requiere su formalización mediante el trámite administrativo correspondiente, incluido el acto que habilita el cobro con la nueva tarifa desde la fecha anunciada.
¿Por qué sube?: costos, salario mínimo y recursos del sistema
El Distrito ha insistido en que la tarifa se define por varias variables: nómina, mantenimiento, insumos y operación diaria del sistema. En ese paquete, el aumento del salario mínimo 2026 presiona los costos laborales asociados a la prestación del servicio. Según la Alcaldía, el alza del pasaje, estimada en 10,9%, queda por debajo del incremento del salario mínimo y de otros indicadores de costos. Aun así, parte del ajuste, según la administración, se cubre con recursos del propio Distrito.
En este punto apareció un debate recurrente: el reparto de cargas entre Nación y ciudad. El alcalde Carlos Fernando Galán planteó que, si el Gobierno nacional incrementa su aporte a la operación, Bogotá podría reducir la presión de trasladar costos al usuario.
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Transbordos, TuLlave y apoyos focalizados
Con la nueva tarifa, se mantienen los transbordos a $0 durante 125 minutos para usuarios con TuLlave personalizada. Además, el Distrito ratificó los pasajes gratuitos para población priorizada, como personas mayores, personas con discapacidad y hogares en pobreza o pobreza extrema, según focalización.
También continúa el TransMiPass, un paquete mensual para usuarios frecuentes, con precio de $160.000, sin cambios anunciados frente al ajuste general.
Sostenibilidad y la discusión sobre evasión
El aumento reabre la conversación sobre sostenibilidad y asequibilidad del sistema. Un factor que sigue en el centro es la evasión del pago: a mayor cumplimiento, menor presión sobre ingresos y, por extensión, sobre futuras tarifas. Para el Distrito, el reto es doble: sostener la operación y que el usuario perciba mejoras concretas en la experiencia cotidiana, como frecuencia, seguridad y calidad del servicio.
