Blancanieves, el personaje del año cinematográfico

6 de octubre del 2012

Blancanieves, aquel personaje del cuento de los hermanos Grimm que les dio a las madrastras su mal nombre, ha sido la inspiración de tres películas de gran reparto este año. La primera en estrenarse fue la comedia Espejito, Espejito (Mirror, Mirror), nada menos que con Julia Roberts, en el papel de madrastra y reina; como […]

Blancanieves, aquel personaje del cuento de los hermanos Grimm que les dio a las madrastras su mal nombre, ha sido la inspiración de tres películas de gran reparto este año.

La primera en estrenarse fue la comedia Espejito, Espejito (Mirror, Mirror), nada menos que con Julia Roberts, en el papel de madrastra y reina; como Blancanieves, Lily Collins con sus fabulosas cejas negras y su blanquísima piel, y Armie Hammer como el príncipe. El papel de secretario de la malévola reina lo hace el cómico Nathan Lane, quien con su excelente actuación en La jaula de las locas nos hizo reír hasta el cansancio. Algo que no sucede en Espejito, Espejito.

Los enanos, ladrones de caminos y enemigos acérrimos de la reina, le ponen algo de pimienta a esta insípida cinta que apenas nos produce algunas sonrisas, algunos bostezos y no deja nada para recordar. El director Tarsem Singh perdió una gran oportunidad de emplear a fondo este excelente reparto.

La segunda sobre el tema es Blancanieves y el cazador, (Snow White and the Hutsman). Primera cinta del director Rupert Sanders.

Sanders desarrolla el tema como una aventura gótica, compleja y rebuscada, con un gran despliegue de efectos técnicos, algunos muy bellos, como el venado blanco de gran cornamenta, y algunos muy recargados como los guerreros de vidrio que al final cansan. La película costó 170 millones de dólares, cifra ya duplicada en ventas.

La huérfana es representada por Kristen Stewart, la famosa joven enamorada del vampiro en The Twilight Saga. La madrastra reina, es la bellísima sudafricana Charlize Theron, ganadora de un Oscar y un Globo de Oro.

Tengo que confesar que soy una gomosa de los efectos especiales y de los cuentos infantiles filmados con lujo y con magia. El problema con este film es que sufre de excesos, además enreda demasiado la trama.

En el Festival de Toronto se presentó Blancanieves española, tercera sobre el tema en este año. Dirigida por Pablo Berger es completamente distinta, para comenzar es en blanco y negro y muda, mas no insonora pues esta filmada con música y ¡qué música!

La protagonista huye del maltrato de su madrastra, no hacia un bosque sino hacia una plaza de toros, allí se empapa del ambiente propio de esa vida, sombría, dura, plena de simbolismos y rituales, españolísima, con mucho cañí y mucho flamenco. Lejos de ser una comedia como Espejito, Espejito, o una película de efectos especiales y fantásticas batallas, como Blancanieves y el cazador, este drama tiene en su silencio, humor negro, terror, mucha pasión y misterio. La voz es remplazada por las miradas, los gestos y la música. Maribel Verdú es la madrastra y Macarena García es Blancanieves.

Para mi esta es, por mucho, la mejor de las tres cintas sobre este tema. El director se arriesga, crea magia, nos sorprende y esto es siempre interesante. Ya ha sido elegida por los académicos españoles para representar a España en los Oscares, en Hollywood y en los premios Ariel de México. Creo que oiremos mucho más sobre esta película muda.

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