¿Cómo reconocer falsos veedores?

Publicado por: admin el Mié, 15/06/2016 - 03:43
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Hay columnas que duele escribir y denunciar, como cuando alguien saquea el erario público y no se trata de un corrupto de carrera sino de un corrupto a la carrera, cuando de manera indolente se golpe
¿Cómo reconocer falsos veedores?
Hay columnas que duele escribir y denunciar, como cuando alguien saquea el erario público y no se trata de un corrupto de carrera sino de un corrupto a la carrera, cuando de manera indolente se golpean y asalta el erario público pero peor aun la confianza y mandato ciudadano, pero resulta mas vergonzoso cuando como ciudadano veedor preciso con fines de pedagogía social en la lucha contra la corrupción, y ejercicio de autocontrol veedurial, registrar la misma falta de integridad en los propios seudo “veedores” ciudadanos que mancillan el denodado esfuerzo de millares de veedores, y veedurías en su incesante lucha participativa contra la corrupción. Presentaremos a continuación algunos casos emblemáticos, sobre los cuales he tenido que de una u otra forma intervenir. El paradigmático caso de Alberto Contreras: “veedor” penalmente condenado por abuso de confianza calificado junto con su revisora fiscal Jesús Alberto Contreras Martínez, tal como da cuenta la sentencia de casación 36766 dentro del proceso del mismo número, proferida por la Corte Suprema de Justicia, mediante decisión del 1 de agosto de 2011, confirmó la sentencia condenatoria del 17 de febrero del mismo ano proferida por el Tribunal Superior de Bogotá, precedida por el fallo igualmente en su contra proferido por el Juzgado Octavo Penal del Circuito de descongestión donde por el delito de abuso de confianza calificado se le impuso las penas “:principales de tres años de prisión y treinta salarios mínimos legales mensuales de multa”. La denuncia que llevó a su condena se produjo por denuncia del embajador del Reino de Países Bajos, con base en un convenio firmado con la Asociación de Veedurías Ciudadanas que Alberto Contreras representaba donde se proponía el “apoyo al fortalecimiento institucional y a las actividades de la Red Nacional de Veedurías Ciudadanas contra la corrupción”, donde se le entregaron $46.260.000 dineros que en buena parte Contreras “utilizó para gastos perenales suyos habiéndose apropiado de $23.319.475”. Dentro de dicho proceso fue vinculada la revisora fiscal Luz Diva Prieto, quien aceptó su responsabilidad penal irse acogió al mecanismo de sentencia anticipada. Lo peor que esos fueron los primeros y los últimos recursos recibidos por las veedurías ciudadanas por parte de la cooperación internacional, y nos ha significado financiar de nuestros precarios recursos la lucha contra la corrupción por mas de dos décadas, aspecto que debería ser revisado por el Estado colombiano y la comunidad internacional para el seguimiento ciudadano del posacuerdo y posconflicto. ¡Ciudado con un falso veedor: Alberto Contreras! Lo peor es que el trabajo, trayectoria y reconocimiento de la Red de Veedurías de Colombia, Red Ver, habría sido usado por Alberto Contreras para tratar de acceder a dichos recursos, a favor de lo que llamó la Red Nacional de Veedurías, únicos de la cooperación internacional que se obtenían para las veedurías en Colombia. En cualquier caso Alberto Contreras se sigue presentando como veedor y miembro de la Red de Veedurías que presido, tanto en Bogotá como fuera de la ciudad, en la altillanura como frente a comunidades en procesos de restitución de tierras entre muchos otros pese a que la ley de veedurías en cuya redacción participamos activamente, 850 de 2003, deja claro que alguien condenado por este tipo de delitos no puede ser veedor. Veedores saca micas y veedores de bolsillo De otro lado nos encontramos con veedores arrodillados, que sirven a los propósitos de la administración de turno, y son simples comités de aplausos, conformados e integrados por testaferros del control social puestos por los mismos vigilados a cambio de prebendas, coimas, cuotas burocráticas, y un listado completo de las mismas prácticas de corrupción llamadas a ser perseguidas y denunciadas por la veedurías ciudadanas. Por fortuna tales falsos veedores, gozan del merecido desprecio de las comunidades que reprueban su actitud impúdica sobre lo público. Es cierto, faltan mecanismos de autorregulación y control así como de disciplinan para efectuar controles internos éticos severos contra la desfachatez de los veedores venales o antiéticos, los propusimos, hemos insistido en ello, por ahora el vincularnos e integrarnos podría facilitar la apertura de tal especio de control social sobre el veedor. ¨Veedores¨ denunciados por corrupción: Carlos López De este extremo se pasa al otro, cual es el de los veedores extorsionistas, que ejercen una labor de intimidación, presión sobre contratistas y servidores públicos exigiendo coimas a cambio de su silencio cómplice. Un caso bien referenciado por la Revista Metro de Cartagena, del mal llamado veedor Carlos David López Romero, quien ha sido privado de la libertad por el presunto punible de extorsión en la modalidad de tentativa, y sobre quien pesa una grave denuncia formulada por el gobernador de Bolívar Juan Carlos Gossain, respecto a que este supuesto veedor se hacía pasar por abogado, sinserlo, aportando un diploma falso e identificándose con un número de tarjeta profesional que jamás le había sido asignado, cuando trataba de acceder a un cargo como abogado en la secretaria de salud de Bolívar, audiencia una experiencia previa como abogado en su hoja de vida. Ello pese a que un veedor no puede asesorar a la empresa que vigila y menos contratar con la misma. En una grabación aparecería la exigencia que le habría hecho a un contratista por $200 millones que luego redujo a $60 millones “para repartir con otros veedores”, como lo publicó El Espectador en su momento, a cambio de mantener silencio de las presuntas irregularidades en la adjudicación de un contrato de malla vial en la Heroica. La foto de la ignominia Lo peor es que Carlos David López Romero, vino a Bogotá, y estaba yo en el Palacio de Justicia, no lo conocía, dijo que admiraba mi labor como veedor nacional, y me solicito le permitiera tomarse una foto en su compañía, la cual habría usado para presentarse como supuesto integrante de la Red de Veedurías de Colombia, que presido y para argumentar una amistad cercana, y nuestro supuesto trabajo en equipo, por lo que procedí a denunciarlo públicamente. Esperamos que la justicia obre pronta y cumplida e imponga las sanciones ejemplarizantes como lo hemos venido exigiendo desde cuando tuvimos conocimiento de tan aberrantes señalamientos, e insistimos en esta exigencia pese a amenazas que por tales denuncias he recibido. Es importante a titulo de moraleja que se verifiquen las condiciones y calidades de los veedores y que se ejerza un control social estricto, de forma tal que los miles de veedores y veedoras honestos, pulcros, esforzados, que exponen su vida a diario en la titánica lucha contra la corrupción y en defensa de la inclusión y justicia social podamos continuar esta irrefrenable ofrenda por una país en paz, más participativo y libre de corrupción, que es el principal problema del país, sino el único, de donde todos los demás males de la Republica toman forma, cabida y cuerpo. @reddeveeduriascol reddeveeduriasdecolombia@redver.org