Cuenta regresiva

Cuenta regresiva

12 de julio del 2017

391:01:48:18 es la cifra que marcaba el cronometro de la cuenta regresiva del peor gobierno de la historia de Colombia cuando me senté a escribir. Ya habrá descendido un poco la cifra y mucho más cuando termine este artículo. El Centro Pompidou en París tenía un inmenso cronometro que indicaba los segundos que faltaban para llegar al siglo XXI. Constantemente se estaba reduciendo el número hasta que se detuvo al llegar a cero a las doce en punto de la noche en esa parte del mundo. Por más que abrumara el número inmenso de segundos se tomaba consciencia de que inevitablemente se extinguía poco a poco el siglo XX.

Es frecuente utilizar la cuenta regresiva cuando hay un evento que esperamos ansiosamente, como el lanzamiento de un cohete o la llegada de un nuevo año, acontecimientos que llenan de emoción y se celebran con alegría. Si se supiera con claridad el momento preciso del fin de una tiranía, como por ejemplo el de la venezolana, generaría un alivio ante tanto sufrimiento conocer que tiene los días contados. Los colombianos tenemos el 7 de agosto de 2018 como el día exacto en que llegará a su fin la especie de tiranía que ejerce Juan Manuel Santos.

Cuando de niños esperábamos la llegada del Niño Dios nos complacía llevar la cuenta regresiva, lo que nos llenaba de jubilo pero también hacía que viéramos como los días se hacían más largos. Cuando tenemos expectativas el tiempo se estira lo cual nos genera ansiedad pero también nos da la oportunidad de reflexionar y prepararnos para la llegada del tan esperado acontecimiento.

Hemos pasado 2.529 de los 2.920 días a los que fuimos condenados desde que en 2010 Santos se hizo al poder de la manera más desvergonzada, es decir el 86% de todo este terrible periodo de tiempo. Queda apenas un 14%, porcentaje muy similar al de la aprobación con la que cuenta Santos en este momento, que por más días, horas, minutos y segundos que marque nuestro cronometro no deja de ser un pobre y débil 14%. Así como se van reduciendo los días de este gobierno va descendiendo la pobre popularidad con la que cuenta el presidente y su gobierno. Veremos extinguirse esa pálida llama y con ella ocho años de los que no quedarán sino sus cenizas.

No podemos perder de vista la cuenta regresiva, no sólo por el alivio que nos causa ver acercarse el tan esperado fin, sino también porque así impediremos que nos vayan a trasladar la fecha bajo cualquier pretexto o a través de jugarretas como las que ya les conocemos. Esta pesadilla tendrá fin pero en el entretanto , como en un sueño lucido, podemos ir transformándola para hacerla más llevadera. En el entretanto iremos disfrutando de algunas victorias: la caída de la dictadura de Maduro y el restablecimiento de la institucionalidad en el país hermano será un motivo de alegría inmensa; las elecciones parlamentarias a las que asistiremos más unidos que nunca, decididos a no permitir ninguna trampa, nos dará un fuerte alivio en ocho meses y en mayo ya habremos decidido, a través del voto popular, quien será el personaje que tomará el timón con la misión clara de rescatar al país de las garras del narcoterrorismo en las que ha caído por obra y gracia de un fantoche hinchado de vanidad y movido por hilos ocultos.

Los segundos se van escurriendo de la mano y gota a gota se va desangrando un gobierno derrotado por el poder imbatible del tiempo.

390:15:33:21 es lo que indica el cronometro al terminar esta nota.

* Los comentarios, textos, investigaciones, reportajes, escritos y demás productos de los columnistas y colaboradores de Kienyke.com, no comprometen ni vinculan bajo ninguna responsabilidad a la sociedad comercial controlante del medio de comunicación, ni a su editor, toda vez que en el libre desarrollo de su profesión, pueden tener opiniones que no necesariamente están acorde a la política y posición del portal.