Economía naranja rural y agrotecnología (I)

Creado por admin el Jue, 18/07/2019 - 05:57
Es claro qué, en los tiempos de la revolución tecnológica la inversión en tecnología, inteligencia artificial, digitalización y en sistemas asociados a la misma de
Economía naranja rural y agrotecnología (I)

Es claro qué, en los tiempos de la revolución tecnológica la inversión en tecnología, inteligencia artificial, digitalización y en sistemas asociados a la misma definirá el grado de desarrollo no sólo de los  países sino también de las empresas.

Y si bien la pobreza ha venido disminuyendo en el  mundo entero, salvo contadas excepciones, Venezuela por ejemplo, la desigualdad ha ido aumentando: Los más ricos lo son más y en este contexto la brecha digital jugará en la desigualdad un papel importante porque  la tecnología será, para él que la aplique, una ventaja competitiva.

Así pues, si la ruralidad y el campo quieren ser competitivos requerirán inversiones en  tecnología y agro tecnología porque entre otras cosas, es innegable que la  innovación tecnológica  -desde el arado y los bueyes- ha sido el principal factor en el incremento de la productividad  agrícola  a lo largo de la historia  de la humanidad.

Con la tecnología las tendencias han cambiado: Ya no se va (o irá) a la montaña sino q la montaña viene (y vendrá) a uno. Me explico. Las personas no se desplazarán a los puestos de mercado a comprar sino que irán a las Apps a hacerlo. A su dispositivo digital. A su celular. Y esto se hará cada vez más.

Por ejemplo, ya no se va a las agencias de viajes sino que el tiquete se compra digitalmente desde el celular; o ya no se desplaza a las librerías sino a IBook a comprar un libro ni se acude a la discotienda si se tiene  Spotify ni se sale a la calle a buscar un taxi si se tiene Uber; o se acude a Rappi, Netflix o  Amazon  para no ir a la montaña sino para  que la montaña venga a uno.

La quinta generación de tecnologías –5G– acentuará esta tendencia: en pocos años todos los artefactos de nuestros hogares estarán conectados entre sí y desarrollarán tareas por su propia cuenta. Las neveras inteligentes, por ejemplo, pedirán los alimentos que falten en su stock a través de una aplicación que cargará los costos a una tarjeta de crédito. Mientras la 4G interconectó a las personas la 5G conectará masivamente a las personas con las cosas y a las cosas entre ellas.

Y por lo mismo la política pública debe ajustarse en dicha dirección.

Y si esta es la tendencia, eventos como “Con Canasto en Mano” del Ministerio de Agricultura que consiste en que el consumidor va a la plaza (en este caso a un mercado campesino) y no la plaza al consumidor  van en contravía de las tendencias de consumo que proporciona la tecnología.

Y va a contrario porqué la humanidad con la revolución tecnológica busca facilidad, agilidad, inmediatez  y confort.  Por eso el servicio a la carta y a la casa ha tenido tanto auge: Netflix, los Podcasd, Airbnb, Rappi, Amazon son un menú que se vende muy bien y en este sentido la vía debe ser al revés: No desplazar ni llevar al consumidor al sitio de venta sino al contrario: llevar el servicio, el producto al consumidor con la menor intermediación posible a través de Apps.

Y aquí es cuando se abriría camino dentro del Gobierno Nacional la Economía Naranja Rural o si se quiere, Agrotech.

La Economía Naranja Rural podría ser un capítulo especial de la Estrategia “Colombia Crea 2030” para mejorar la productividad agrícola y vincular a la juventud -esa que migra copiosamente del campo a la ciudad- al negocio  rural  pero para ello debe haber un anexo especial rural que desde la creatividad y el talento construya modelos de vida sostenibles en el contexto de la revolución industrial 4.0 tal y como se lee en el documento citado. Pero se debe comenzar con modificar el Decreto 1935 de 2018 e incluir como miembro del Consejo Nacional de la Economía Naranja al Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural.

@enriqueha