Economía: optimismo e incertidumbre política

Publicado por: admin el Dom, 19/01/2020 - 07:54
Share
Las perspectivas para Colombia en materia económica, para este año que está comenzando, son de estabilidad, con un crecimiento moderado del PIB que se estima entre el 3.4 % y 3.6 %. El Banco Mundia
Economía: optimismo e incertidumbre política
Las perspectivas para Colombia en materia económica, para este año que está comenzando, son de estabilidad, con un crecimiento moderado del PIB que se estima entre el 3.4 % y 3.6 %. El Banco Mundial ha pronosticado un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) para la región, cercano al 1,8 %, una proyección similar realiza el de Fondo Monetario Internacional (FMI), lo que pone a Colombia, como una de las economías más saludables y que crecerá más rápido en América Latina. Debemos reconocer que estos resultados se darán, debido al buen manejo que ha tenido el Banco de la República, al mantener bajas las tasas de interés, una inflación controlada; ello aumentará el consumo de los hogares y la inversión privada, sin duda, factores claves para el crecimiento económico. Así que el 2020, debe ser un año de reactivación de  sectores de la economía que mostraron desaceleración en los años anteriores o que marchan a media máquina, como son la industria y la construcción, pero además las obras de infraestructura que adelante el gobierno nacional dentro de los cronogramas establecidos por los concesionarios de  vías de 4G, el inicio de obras de gran calado como las del metro de Bogotá, el tren de cercanías de Facatativá a Bogotá, la reactivación del sector agropecuario y el impulso al turismo, serán determinantes para la generación de empleo. Es importante que el equipo económico del gobierno del presidente Duque, establezca medidas que fortalezcan la estabilidad macroeconómica del país. Un manejo moderado del déficit fiscal, el control a las tasas de interés y de la presión inflacionaria, serán determinantes, para mantenerse en la senda del crecimiento. Por otro lado, los expertos pronostican que el déficit comercial de Colombia se ampliará de US$11.700 millones a más de US$13.000 millones, esto como resultado de la caída en las exportaciones y un crecimiento sostenido de las importaciones que estarán alrededor del 5.5 %, lo que sin duda generará, un desbalance en la cuenta corriente, que podría llegar al 4,5 % del PIB este año, como consecuencia también de la desaceleración de la economía mundial. Gran expectativa genera los efectos de la reciente reforma tributaria, denominada “ley de crecimiento económico” aprobada recientemente por el congreso de la República; temas como: La devolución del IVA a los más vulnerables que costará alrededor de 2,2 billones de pesos y la reducción en los aportes de salud de los pensionados, cuyo costo puede estar cercano al billón de pesos, son ingresos que no tendremos.  Quedan en duda los mayores recaudos esperados del sector empresarial por 13.5 billones y la generación de nuevos empleos por beneficios tributarios a las grandes empresas, lo que puede compensar los menores ingresos por los conceptos antes mencionados. Amanecerá y veremos. Las protestas y marchas sociales de los últimos meses, deben ser una prioridad en la agenda del gobierno nacional, por los efectos que estas puedan tener en la producción, el consumo de los hogares y la inflación; estos hechos, deben verse como una oportunidad, para llevar al congreso un paquete de reformas que son necesarias para generar equidad y reducir los altos índices de pobreza que presenta el país. En Colombia -según datos de la CEPAL- los índices de pobreza extrema pasaron del 10,9 % en 2017 a 10,8 % en el año anterior, siendo nuestro país y Bolivia, los países con la tasa de pobreza extrema más alta en América Latina. Estas cifras y las metas para reducir los índices, deben ser revisadas y ajustadas; apuntar a la inversión social en aquellas zonas del país con mayores índices de pobreza y desempleo. Grandes retos tiene Colombia para el presente año, como primera medida una mayor austeridad fiscal, controlar la inflación que en 2019 cerró en 3,8%, bajar la tasa de desempleo que llegó a cifras superiores al 10 % en diciembre, mientras que en el 2018 se encontraba en el 9.7 %; también se debe revisar la informalidad laboral, que  en promedio supera el 47 % a nivel nacional y todo lo que impide la creación de empleos de calidad; estos, temas de gran importancia que deben revisarse si se quiere mantener un crecimiento económico sostenido. El país hoy, está optimista por el posible crecimiento de la economía en el presente año, pero también, enfrenta grandes retos políticos por los efectos que pueda generar las marchas sociales, se debe actuar a tiempo y con decisión frente a las reformas que requiere el país. Hay que acompañar al presidente Duque, el país requiere gobernabilidad para generar confianza en la inversión extranjera, introducir grandes reformas para atender el descontento social, seguir por la senda del crecimiento y la generación de empleo. Esas son las tareas a cumplir para que le vaya bien al país.