La casa de los horrores de Fred y Rose West

25 de marzo del 2011

Hay horrores, hay ho-rro-res, y hay HORRORES. Fred sin Rose no era Fred, y Rose sin Fred no era Rose. Lucy Katherine, Shirley, Carol Ann, Heather, Shirley Ann, Alison, Therese, Catherine, Juanita, Charmaine, Anne y Lynda Carole dejaron de ser, por Fred y Rose. Fred West nació en 1941 en un pueblito a casi 200 […]

Hay horrores, hay ho-rro-res, y hay HORRORES. Fred sin Rose no era Fred, y Rose sin Fred no era Rose. Lucy Katherine, Shirley, Carol Ann, Heather, Shirley Ann, Alison, Therese, Catherine, Juanita, Charmaine, Anne y Lynda Carole dejaron de ser, por Fred y Rose.

Fred West nació en 1941 en un pueblito a casi 200 kilómetros de Londres. Era consentido y sobre protegido. A los 15 años, cuando se salió del colegio, apenas sabía leer y se dedicó a diferentes trabajos de mano de obra. A pesar de tener un hueco del tamaño de un diente entre los incisivos, se reinventó a sí mismo y se convirtió en un galán. Cuando tenía 17 años tuvo un accidente en su moto que lo dejó en coma y con una placa de metal en la cabeza que le cambió el temperamento y lo volvió un hombre histérico y permanentemente agresivo, le costaba trabajo controlar sus emociones. Más adelante se pegó en la cabeza y quedó inconsciente cuando se cayó de una escalera de incendios. Ambos accidentes podrían haberle causado daño cerebral, podría haber sido este el motivo por el cuál dijo: ¿“Y qué, es que todo el mundo no hace lo mismo?” cuando lo acusaron de haber embarazado a una niña de 13 años.

En 1962 Fred se casó por primera vez con Rena Costello, una prostituta y ladrona que estaba embarazada de un conductor de bus. Durante los casi ocho años que estuvieron juntos, pelearon y se amigaron más veces de las que hubieran podido acordarse, y Rena se fue y volvió muchas veces. Rena era intermitente. Charmaine nació en 1963, y el año siguiente nació Anne Marie, la primera hija de Fred y Rena, la favorita de Fred.

A Fred no le gustaba el sexo común y corriente, le gustaba el sado-masoquismo y el bondage, desde que abría los ojos hasta que los cerraba. Le gustaba tanto, y tan seguido, que ni Rena, con toda su experiencia, era capaz de darle todo lo que Fred le pedía. Fred West era insaciable, y no tenía límites. De día vendía helados en un camión, y atraía niñas. Como Rena no estaba, Fred buscaba niñeras que cuidaran a Charmaine y Anne Marie, y una vez que las tenía en la casa, empezaba a acosarlas, ofreciéndoles trabajo como prostitutas y hablando de sexo explicita y gráficamente. Lograba que se desvistieran y les tomaba fotos con una Polaroid. Después tenía sexo con ellas, mientras sus dos hijas vivían como ancladas en la cama camarote que compartían. Fred no les permitía moverse de ahí, y ahí pasaban los días. Cuando Rena estaba con ellos, por las noches, él llegaba a reventarla a golpes, y le pegaba patadas, dejándole marcas y heridas por todas partes, Fred no disimulaba.

En 1967 Fred atropelló a un niño con el camión, y aunque no fue su culpa, se llevó a su familia, y a Anne McFall -una de las niñeras y su amante- a vivir a un trailer en Gloucester y comenzó a trabajar en un matadero. Rena iba y venía, Anne estaba embarazada de Fred y empezó a presionarlo para que se divorciara de Rena y se casara con ella. Fred eliminó la presión matando a Anne. Después la desmembró, le cortó los dedos de manos y pies y la enterró sin ellos, junto con el feto, en el terreno donde vivían. El hombre que no sabía escribir, sí sabía firmar sus destrucciones, siempre guardando dedos como sus trofeos.

Fred mandaba a Rena a prostituirse, se quedaba con Charmaine y Anne Marie en el trailer, y empezó a abusar sexualmente de Charmaine, sin esconderse de su hija y su mujer. Mientras tanto el Estado les quitaba y les devolvía a sus hijas, rotándolas por diferentes hogares temporales. En 1970 Fred conoció a Rose Letts, el gran amor de su vida, Rose estaba hecha para él.

El papá de Rose era esquizofrénico, muy violento y un tirano en la casa, y a su mamá le hicieron terapia por electroshock cuando estaba embarazada de Rose, para curarle su eterna depresión. Rose empezó a mecerse a sí misma desde que era bebé, y cuando era una adulta mecía la cabeza durante horas, como en trance. Rose era extraña, no era normal. Era la consentida de su papá, y a ella era la única a quien él no le pegaba. No era inteligente, en lo más mínimo, en el colegio le iba muy mal y además era solitaria porque a pesar de que era bonita -se burlaban de ella por su sobrepeso-. Su papá le tenía prohibido andar con niños de su edad, así que durante el día ella comenzó a coquetear y a acostarse con hombres mayores. Y por las noches se metía en la cama con uno de sus hermanos y lo manoseaba.

Rose vivía en Gloucester cuando conoció a Fred, en medio de la paranoia que había generado un violador en serie que andaba suelto, atacando jovencitas como ella. Fred la vio y quedó flechado, persistió hasta que la convenció. Rose tenía 16 años cuando quedó embarazada de Fred y se fue a vivir con él al trailer a cuidar a Charmaine y Anne Marie.

Rena, la primera esposa de Fred, seguía yendo y viniendo, y en algún momento ya nunca volvió. A finales de 1971, Fred la mató, le cortó la cabeza y las piernas y la enterró a la sombra del único árbol que había en el terreno donde escondió su cuerpo.

En 1970, mientras Fred estaba en la cárcel por robo y evasión de impuestos nació Heather, la primera hija de Fred y Rose. Rose, de 17 años, estaba cuidando a las tres hijas de Fred. Maltrataba a Charmaine y Anne Marie, pero especialmente a Charmaine. Rose no maltrataba a los bebés sino hasta que cumplían un año, así que Heather tuvo un año de relativa paz. Después de Marzo de 1971 nadie volvió a ver a Charmaine. Rose dijo que Rena se la había llevado, pero entonces ella no sabía que Rena ya estaba muerta. La niña tenía 8 años cuando Rose la mató y escondió su cuerpo hasta que Fred volvió de la cárcel a desmembrarla y enterrarla.

Fred y Rose se mudaron a la que se convertiría en la famosísima casa de los horrores en 25 Cromwell Street, Gloucester. Rose -como hacía desde que era niña-, siguió acostándose con todos los hombres con quienes se le dio la gana, y Fred le tomaba fotos y grababa videos que después mostraba a los borrachitos del bar. Rose hizo que Fred le diseñara la mitad de la casa a ella sola, y la transformó en un burdel a donde traía hombres negros que a veces le pagaban con dinero, y otras veces con regalos. A veces no le pagaban, Rose también se acostaba con ellos por placer y mientras tanto Fred seguía grabándolo todo. La mitad de la casa era de Rose, incluso tenía su propio timbre. A Fred le gustaba mirar a Rose tener sexo con hombres negros porque eran los que tenían fama de tener los penes más grandes. Le gustaba mirarla con otras mujeres y mientras se masturbaba con  los dildos y vibradores más grandes que hubiera encontrado. Le gustaba verla amarrada y abusada por extraños y Rose era feliz haciéndolo todo para él.

Mientras tanto Rose siguió torturando y maltratando física y emocionalmente a Anna Marie y Heather. Les pegaba con la mano y con lo que tuviera, las cortaba y las amarraba, las dejaba paradas con las manos amarradas en la espalda durante horas. Y cuando Fred llegaba por la noche, era mejor que no se quejaran con él, porque entonces les pegaba él también. Las niñas no tenían paz. No sólo eran golpes, también abusaban de ellas sexualmente, de las maneras más atroces. Fred diseñaba y construía máquinas que violaban, y las probaba todas con Anne Marie desde que tenía 8 años. Mientras tanto Fred traía a sus amigos a su casa para que se acostaran, también, con Anne Marie, y él mismo la violaba continuamente, a escondidas de Rose, quien siempre estuvo irasciblemente celosa de lo cercanos que eran Anne Marie y su papá.

Rose también se llevaba a Anne Marie a bares con ella desde que era una niña, la emborrachaba y le presentaba hombres con los que se iban para la casa a tener sexo con ellos mientras Fred las grababa a escondidas, a través de un hueco que había hecho en la pared, para que las parejas de su hija y su mujer no lo vieran tomando fotos y haciendo videos. Rose también prostituía a Anne Marie, mientras le decía que estaba entrenándola para que cuando se casara fuera una mejor esposa. Como lo hizo Fred, Rose también violó a Anne Marie muchas veces, pero la criaron convencida de que todo lo que ella vivía era normal. Le decían que todo el mundo hacía lo mismo pero nadie hablaba al respecto porque eran asuntos familiares, asuntos privados. Cuando Anne Marie tenía 15 años quedó embarazada de su papá y la llevaron al hospital donde la hicieron abortar, pero a ella le dijeron que le iban a hacer una cirugía porque le habían encontrado un tumor en el estómago.

Fred y Rose tuvieron más hijos e hijas, algunos de ellos de otros hombres, los clientes de Rose. Maltrataron a sus seis hijos a partir del momento en que cumplieron el primer año, antes de eso eran los padres ideales. En la casa en la que vivían con su familia y el negocio de Rose, también alquilaban cuartos a hombres y mujeres de todas las edades. Esta gente se drogaba continuamente y casi siempre terminaban revolcándose con Fred y Rose. De ahí pescaron a varias de sus víctimas a las que violaron, torturaron, mataron, desmembraron y enterraron en su propia casa.

La primera en abrir la boca fue Heather, cuando le contó a una amiga como su papá la violaba a ella, a Anne Marie y a otra hermana-. Fred y Rose la reventaron a golpes una vez más, y en 1987, cuando Heather tenía 17 años se desapareció. Fred y Rose dijeron que se había escapado con una novia, decían que era lesbiana. De vez en cuando, Fred decía que Heather había llamado a decir que estaba viviendo en alguna comuna, que estaba bien y que los visitaría pronto. A veces, cuando sus hijos no se portaban bien, Fred les decía que si no se comportaban, iban a terminar en el patio con su hermana Heather.

Heather, fue la última persona que Fred y Rose mataron, o quizá fue la última cuyo cuerpo encontraron, porque es muy posible que, al menos Fred, haya cometido muchos más crímenes que nunca pudieron probarle. La policía llegó a la casa de Fred y Rose West a investigar las acusaciones de abuso sexual y se encontraron con la desaparición de Heather, lo que los hizo investigar más y eventualmente encontrar nueve cuerpos enterrados debajo del patio que Fred había construido, y otros tres cuerpos enterrados en los terrenos donde Fred había vivido.

Fred se suicidó en su celda y Rose todavía está viva, pudriéndose en la cárcel, culpable de todos los crímenes que cometió y aquellos de los que quizá sólo Fred era el responsable. Cuando encontraron los cuerpos, algunos llevaban enterrados 20 años y el estado de descomposición era tal que se volvió muy difícil establecer cómo y cuándo murieron. Es difícil saber con claridad quién mató a quién y en qué circunstancias. Lo que se sabe es que Fred y Rose eran un equipo, que se alimentaban el uno al otro las obsesiones morbosas constantemente, multiplicando así su maldad. Y en todo caso, ¿cómo estar tan seguros si estamos hablando de maldad, daño cerebral, o locura? Constantemente me pregunto si solamente por el hecho de ser humanos, todos tenemos la misma capacidad de hacerle tanto daño a los otros. Yo no creo en Dios, y por ende no creo en el diablo, así que le atribuyo toda la maldad al hombre. El ser humano, y sólo el ser humano es responsable de lo que hace. No es el diablo, es el hombre.

Twitter @Virginia_Mayer

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