Larry Summers estuvo en Colombia y fue una lástima que nadie le preguntara si todavía creía que las mujeres eran menos inteligentes que los hombres, su famosa frase que le costó caro cuando era nada menos que presidente de la Universidad de Harvard. Es sin duda un reconocido economista norteamericano, quizá no tanto como sus dos tíos: Paul Samuelson y Keneth Arrow, dos premios Nobel de Economía. Por ello sus opiniones sobre Colombia son resaltadas como importantes y valiosas y ameritan alguna reflexión. Textualmente dijo: "Colombia pasó de estado fallido a un país modelo" y plantea cómo hoy nuestro país tiene mejor calificación crediticia que Francia.
Nada de lo que afirmó sobre nuestro país es falso: hoy Colombia es visto como un país atractivo por su dinámica económica, pero sobre todo, por su abundancia en recursos naturales que es la oferta que el mundo ha vuelto a demandar en grandes cantidades. Mencionó, en buena hora, nuestros bosques naturales, riqueza no siempre valorada lo suficiente por el empresariado y el gobierno nacional, que a veces se ven dispuestos a sacrificar en aras de la inversión extranjera porque tienen más bolsillo que corazón. Resalta Summers la fortaleza de nuestro sistema bancario que, aunque no lo dice, ya aprendió la lección que pagamos todos.
Nuestros economistas, en su gran mayoría de la misma escuela de Summers, deben estar absolutamente felices y nadie se pregunta por qué salió del gobierno Obama, porque no fue precisamente para poder dedicarse a dictar conferencias en el mundo como afirma Yamid. Pero en fin, ese no es el punto. Lo interesante es que esta visión real, pero parcial, de la sociedad colombiana, y que también tienen muchos de nuestros dirigentes que viven en la Colombia moderna, ignora esa otra realidad que requiere reconocimiento y, sobre todo, acción. Esta mirada parcial que se refuerza cada vez que un personaje de la talla de Summers viene a Colombia, debilita las posibilidades de reconocer que cada día es más importante acercar las dos Colombias, y que esto, exige mucho más que tener los fundamentals bien. Es decir, los llamados equilibrios macroeconómicos: baja inflación, que tenemos, superávit fiscal, que no tenemos, etc., etc.…
Summers solo toca de manera tangencial a la gente, y es esta quien tiene que pasar al nivel de las prioridades nacionales. El crecimiento sin empleo, que afecta seriamente la economía de Estados Unidos y del resto del mundo, no le valió ningún comentario. Por ello es necesario mencionar que no se puede subestimar una nueva característica de esta era: la masificación de las protestas de los indignados que pueden llevar a desestabilizar gobiernos que tienen bien los fundamentals. El ejemplo de Chile está demasiado cerca para ignorarlo y la gran cantidad de protestas, hasta ahora aisladas, que se registran permanentemente en Colombia, son una alarma para que no se siga viendo solamente la Colombia exitosa, que sí existe, pero que ignora a esa otra que se está quedando rezagada del desarrollo.
La primavera árabe acaba de ser exaltada con el premio Nobel de Paz, otorgado a su gran activista en Yemen, Tawakkoi Karman, por su lucha por la democracia de su país. La prensa internacional ha reconocido esto como un mensaje muy fuerte para el mundo y le da legitimidad a las protestas del pueblo sometido por distintas razones. Ojo con eso señor Summers, usted ya tiene estas muestras en Wall Street.
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Larry Summers: hay dos Colombias
Lun, 17/10/2011 - 00:03
Larry Summers estuvo en Colombia y fue una lástima que nadie le preguntara si todavía creía que las mujeres eran menos inteligentes que los hombres, su famosa frase que le costó caro cuando era na
