Por fortuna hasta ahora todo va bien porque la operación del Presidente Santos ha sido un éxito y su recuperación será relativamente rápida. De eso todo el país se alegra y le desea lo mejor al Presidente. Sin embargo, la forma irresponsable como Colombia maneja realidades de importancia genera costos para todos. Otro sería el cantar si estuviera totalmente aclarada la situación del segundo a bordo del Gobierno, el Vicepresidente Angelino Garzón. Pero no, con carga de demagogia y de politiquería el tema de la salud del Vice, se ha manejado por parte de los políticos de una manera irresponsable.
Como los colombianos no somos bobos, todas las incomodidades que están viviendo el Presidente Santos y su familia, obedecen a que no tuvo quien lo reemplazara porque a pesar de los esfuerzos de Angelino y su buena voluntad de participar en la vida nacional, es evidente que continúa en fase de recuperación. Y la verdad es que a estas alturas del paseo, entre la reserva de la familia, el oportunismo de amigos y enemigos de Angelino, probablemente solo el presidente Santos sabe que no está el Vice en condiciones de asumir la Presidencia de la República. La conclusión es que gracias al "deje así" típico nuestro, muchos están pagando costos que han podido evitarse.
Para empezar, el solo hecho de que el Presidente Santos se sometiera a una operación de cinco horas sin anestesia general para poder estar consciente, produce escalofrío; obvio, entre los que no sabemos nada de medicina. Pero además ¿no hubiera sido mejor para él y su familia poder operarse en alguna parte en el exterior, no por una mejor tecnología, sino para poder recuperarse tranquilamente? Como no tuvo quien lo reemplazara siquiera por dos semanas, este pobre Presidente no la va a ver fácil resolviendo chicharrones con las molestias propias de una operación. Entonces sufre el Presidente.
Pero también sufre Angelino que perdió la oportunidad de su vida: ser presidente de Colombia por unas cuantas semanas. Ha estado muy generoso pero su dolorcito sí debe tener y con razón. Y sufre el país. La reacción que se ha dado en muchos círculos ha sido de preocupación. Por fortuna el Presidente Santos ha manejado muy bien la situación y sus médicos que han aparecido todo el tiempo, han tranquilizado a muchos colombianos que han sentido la posibilidad que siempre se creyó muy lejana, de tener al país sin mando. Nadie se imaginó que el Presidente Santos se pudiera enfermar y cuando surgieron dudas sobre su reemplazo, dada la poca claridad sobre la salud del Vice, se pensó más en uno de esos accidentes absurdos porque nadie tiene la vida asegurada. Afortunadamente para todos, ha sido un episodio que se puede manejar adecuadamente.
Sin embargo, que se aprenda la lección: la salud de los altos funcionarios no puede ser una incógnita para el país porque todos incluyéndolos a ellos mismos y sobre todo a su familia pasando por todo el país, sufren las consecuencias del famoso "deje así", que nos caracteriza. Cuándo será que esta sociedad colombiana se toma realmente en serio los temas que lo ameritan.
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Pasó lo que muchos temíamos…
Lun, 08/10/2012 - 01:03
Por fortuna hasta ahora todo va bien porque la operación del Presidente Santos ha sido un éxito y su recuperación será relativamente rápida. De eso todo el país se alegra y le desea lo mejor al
