¿Por qué la directora del ICBF defiende el castillo de Edmundo?

Dom, 17/04/2011 - 03:03
Edmundo del Castillo, el ex secretario jurídico de la Presidencia del gobierno de Álvaro Uribe, falta a la verdad  al igual que Elvira Forero, la directora del ICBF, cuando afirman que aquel no tuv
Edmundo del Castillo, el ex secretario jurídico de la Presidencia del gobierno de Álvaro Uribe, falta a la verdad  al igual que Elvira Forero, la directora del ICBF, cuando afirman que aquel no tuvo nada que ver con el concurso de méritos por medio del cual se seleccionó a la firma Ponce de León del grupo Nule, para la interventoría de la llamada bienestarina, como lo demuestra una acta que pondremos al conocimiento de las autoridades competentes en la presente semana. Como se recordará los Nule participaron en tres consorcios distintos con tres empresas distintas como proponentes o concursantes, dentro de los cuales participó también la esposa de los Nule y socia de Edmundo del Castillo en una empresa en Miami. Edmundo del Castillo, en cualquier caso, tal como está demostrado, había suscrito un contrato de asesoría jurídica con la secretaría jurídica del ICBF, y se retiró de la entidad poco antes de adjudicarse el contrato respectivo, de cuya adjudicación innegablemente participó como asesor jurídico su hermano, el abogado Gonzalo del Castillo. Este hecho resulta claramente contradictorio por cuanto ¿cómo es posible que quien sucede – técnicamente a quien  le cede- Edmundo tal asesoría, su hermano Gonzalo, ha aceptado la asesoría en el contrato de la bienestarina, pero Edmundo no? Todo esto parecería un refrito si no es porque Edmundo del Castillo y Elvira Forero después de dados a conocer tales hechos “coincidieron” en negar categóricamente la señalada asesoría de aquel en el mentado contrato de los Nule; pero hay un acta oficial que reposa en los archivos del ICBF, que pude establecer en una visita veedurial que realicé la presente semana, y en la cual aparece  Edmundo del Castillo registrado como asistente a una de las visitas de campo oficialmente  programadas  en la ciudad de Cartago. Llama poderosamente la atención que incluso una vez estallado el escándalo de los Nule, y “enterada” la directora del ICBF del asalto de los Nule a la interventoría de la bienestarina, rehúsa dar por terminado este contrato,  no obstante el decreto de unidad de empresa por Supersociedades y siendo diáfano que dicha participación simultánea de un mismo grupo, Nule, era generadora de la invalidez de tal adjudicación. La directora del ICBF igualmente ha dejado de presentar los alcances reales de la contratación millonaria con Alma Mater, una red de universidades públicas del Eje Cafetero,  y tampoco ha explicado por qué le ha entregado la tajada más grande de la institución a ese pequeño grupo de universidades de la zona cafetera.  ¿Es que no hay otras universidades públicas o instituciones con las cuales pueda suscribir convenios? ¿Por qué de igual forma no suscribir tales convenios con otras universidades, o por los menos compartir tal actividad con otros centros educativos de otras regiones del país? ¿No será más bien que detrás de tales convenios hay algún político de esa región  con incidencia tanto en el ICBF como en Alma  Mater? Esto para mencionar algunos aspectos críticos del ICBF como el tema de adopciones, la calidad de los servicios, las fallas en los centros de atención, la desprotección de la familia y la mujer, las grandes necesidades de la niñez, que dejan mucho más que desear…no hablamos tampoco de los concursos de méritos en curso donde la directora del ICBF se resiste a que se publique toda la información y las observaciones,  y donde se ha resistido a evaluar la hojas de vida y darle paso a la meritocracia… ¿Es esto bienestar familiar?    
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