Referendo revocatorio: alborada de la primavera colombiana

29 de junio del 2012

En “el planeta de los simios”, King Kong es rey. La mal llamada reforma a la Justicia, plagada de vicios de inconstitucionalidad, ilegalidad e inconveniencia, habrá de ser enterrada a “sombrerazos” por el Presidente Santos —el King Kong o “Urko” de turno— quien a su llegada de Brasil, otros de sus tantos viajes al exterior, […]

En “el planeta de los simios”, King Kong es rey. La mal llamada reforma a la Justicia, plagada de vicios de inconstitucionalidad, ilegalidad e inconveniencia, habrá de ser enterrada a “sombrerazos” por el Presidente Santos —el King Kong o “Urko” de turno— quien a su llegada de Brasil, otros de sus tantos viajes al exterior, —ha acumulado más millas que cualquier otro presidente— quería “maquillarla” y con el correr de las firmas a favor del referendo revocatorio decidió añadirle su propia cuota de irregularidades para enterrarla presentando objeciones y convocando a sesiones extras al Congreso, cuando ninguna de las dos son permitidas por nuestro ordenamiento jurídico, donde esta reglado el sistema de derogatoria de una norma constitucional. Mañana a cualquier presidente le puede dar por engavetar, incluso, la aplicación del referendo que derogue este “mico escándalo”.

La ilegalidad solo puede ser superada con mayores dosis de democracia, o mejor con democracia a fondo y no con nuevas vías de hecho. Parafraseando a Jorge Eliécer Gaitán, la ciudadanía es no solo superior sino muy superior a sus dirigentes, cuya articulación es la única salida posible frente a la inviabilidad de Colombia como república democrática. Y lo estamos logrando. Un viaje de mil millas comienza dando el primer paso, reza el antiguo proverbio chino. Y a fe que lo estamos dando.

También en el planeta de los simios el tuerto es rey

En el “planeta de los simios” el Fiscal General de la Nación, defiende las vías de hecho, sin tener competencia para ello en lugar de perseguir enérgicamente y adelantar las acciones de extinción de dominio —no ha adelantado ni una sola— contra los corruptos del cartel de la contratación aún libres: Emilio Tapia, Álvaro Dávila, y Julio Gómez entre otros. O de investigar a su amigo Palacino a quien la Procuraduría lo señala por alzarse con multimillonarias sumas de dinero —los Nule son un juego de niños frente a este—.

¿Por qué el Fiscal, en el cartel de la contratación, persigue solo a quienes colaboran con la justicia y beneficia con sus omisiones a quienes no lo hacen? De paso le quita piso a las investigaciones y denuncias contra ministros, y los 1.500 funcionarios “de cuello blanco” investigados, altos “servidores públicos” del Estado. Y qué decir de las investigaciones y denuncias contra los secretarios de Cámara y Senado de la República, este último de Sahagún, —la tierra de Emilio Tapia, capo del cartel de la contratación— quien suscribió millonarios contratos de interventoría —software, internet y vehículos— con Manuel Pastrana Sagre, socio de Emilio Tapia.

Más aún, lo importante no son los contratos, sino que estos son la muestra del poder del cartel en el “planeta de los simios”. El Fiscal del “planeta de los simios” actúa como defensor de oficio de aquellos a quienes tiene la misión constitucional de acusar. ¿Por qué el Fiscal llama a la ilegalidad de mantener la reforma y defiende las aberraciones del Congreso “bananero”, corruptor y corrupto? El Congreso precisa cambiar a sus secretarios. Y el Gobierno desvincular a su indigno Ministro del Interior, que ni siquiera ha tenido la delicadeza de presentar su renuncia.

En el “planeta de los simios” el Procurador no procura, ni el Defensor defiende, ni la Contralora controla. Aquel en plena campaña reeleccionista debe mostrarle al país si es capaz de asumir el reto de las denuncias contra “el Congreso bananero” formuladas por Red Ver, y si es capaz de desengavetar el pliego de cargos contra el secretario de la Cámara, proferido hace alrededor de un año, y continuar directo hacia la sanción respectiva. En “el planeta de los simios” La Contralora no controla a los “simios congresistas” quienes la nombran, aparece cada vez más indicada del “Dios Santo Simio”. ¿Acaso no hay un detrimento patrimonial derivado de la expedición de un acto reformatorio de la Carta ilegal e inconstitucional, diríase prevaricador?

¿Por qué “Dios Santo Simio” le teme en el planeta de los simios a la ciudadanía humanoide?, ¿por qué le teme hacer las cosas bien y preguntarle a sus electores mediante un referendo o una consulta popular?

En el planeta de los simios el banano es rey

Presentamos desde Red Ver —Red de Veedurías— una acción penal que llamamos el proceso 16.000, pues es doblemente grave que el 8.000 por presencia de dineros del cartel de Cali en la Campana de Ernesto Samper, en cuyo gabinete estuvo el hoy ministro de Defensa Esguerra Portocarrero, quien aspira dejarle el puesto a otra samperista furibunda Monica de Greiff, y no a Fernando Carrillo, para complacer al expresidente. Dicha denuncia incluye a los “12 apóstoles del mal”, los “12 del patíbulo” que conciliaron la reforma y los 162 que la aprobaron. La Corte Suprema aceptó esta semana la denuncia, el Procurador “anuncia “que se va a mover, el Fiscal anuncia “que no se va a mover”. La Corte Constitucional está debatiendo si analiza de fondo el tema con base en una acción incoada por Red Ver. El escenario jurídico está jugado.

Gobierno y Congreso enterrarán la reforma “con aroma de banano”, a las malas, a la brava, por fuera de las reglas del Estado Social de Derecho.

El imperio de la Republica Bananera tiene en Santos-Vargas su explicación

Nada se ha dicho que el presidente Santos, y Enrique Vargas Lleras siendo ministro del Interior y de Justicia, junto con el Congreso de la República “bananera” —banano es lo que prefieren los simios— aprobaron el año pasado el acto legislativo número 1 de 2011, por medio del cual se les permitió a los congresistas cambiar la Constitución en su propio beneficio, sin estar incurso en conflicto de intereses, variando las causales de pérdida de investidura, desde entonces.

Sin esa reforma la “mico-reforma”no hubiera sido jamás de los jamases posible. Esta norma debe ser derogada vía referendo, y debe producirse la revocatoria del mandato del congreso simio de desaforados una vez como la actual reforma concluya y se entierre de manera jurídica no a “bananazo” como lo pretende el Presidente Simio y su Congreso “bananero”, de la histórica república bananera donde imperaba el temeroso silencio ciudadano hasta que el descontento se hizo carne y habitó entre nosotros.

Firmatón derogatorio vs. Bananazo

Firmando el referendo revocatorio —ver instrucciones en www.referendoya.com— le damos seguridad jurídica a la nación, y escribimos entre todos (as) los ciudadanos de bien una página inédita de la historia. Terminémosla de escribir bien, para que esto no se repita nunca más. Nunca más. El dilema histórico es pues: república o tiranía.

Convocamos un referendo revocatorio para castigar al Congreso actual.

Posdata:

Preocupa como la Corte Constitucional sigue permitiendo que se difiera la licitación de basuras en Bogotá. Creemos que la administración distrital debe avanzar más en esta dirección a fin de evitar la pésima calidad del servicio en la ciudad, así como el enriquecimiento desmedido de los actuales contratistas que están operando con equipos obsoletos e inservibles. Es hora que la Alcaldía tome velas directas en este entierro, para abrirlo de manera transparente para que la ciudad tenga el servicio de alta calidad que urge y merece.

reddeveeduriasdecolombia@gmail.com

www.redver.org

@pablobustossanc

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