Silencios frente a metidas de pata

Mar, 27/11/2012 - 01:01
Al momento de escribir esta columna hay varios temas por resolver en la mesa del presidente Santos, temas frente a los cuales podría mostrar su liderazgo, demostrar que es un hombre que orienta y dir
Al momento de escribir esta columna hay varios temas por resolver en la mesa del presidente Santos, temas frente a los cuales podría mostrar su liderazgo, demostrar que es un hombre que orienta y dirige los destinos de Colombia, y no un pusilánime que se deja enredar por las encuestas. No es fácil adivinar qué camino va a tomar Juan Manuel Santos en las próximas horas cuando deben resolverse asuntos neurálgicos para el país, pero lo que sí sabemos es hasta dónde ha dejado llegar estos problemas por estar como ese personaje descrito por Guillermo Valencia, en su poema Palemón el Estilita, y que en tono de parodia sería Juan Manuel el Estilista: Y el buen presidente la miraba, lo miraba, los miraba, y, pudiendo hablar, no hablaba.., Que me perdone el Maestro Valencia, pero es que este sujeto calza perfecto en la horma de nuestro Presidente que ha metido la pata varias veces y luego guarda silencio, esperando tal vez que las cosas se le resuelvan solas, aunque su silencio no hace más que empeorarlo todo. El listado de metidas de pata ya es largo. Hoy, por ejemplo, está sentado con Petro para tratar de arreglar su relación con Bogotá. Santos se inventó el cargo de Alta Consejera para ganarse el apoyo de una política como Gina Parody con mucha popularidad en la capital y, con esto, no solo no ayudó a Bogotá, ni a Gina, sino que generó enfrentamientos innecesarios con la gestión de un Alcalde que puede ser polémico, pero ha sido elegido legítimamente. Por otro lado, utilizando ese mismo instrumento burocrático para ganarle adeptos a su Unidad Nacional, nombró a Lucho Garzón como Alto Consejero para un montón de cosas que llamó “Diálogo Social”. Creía Santos y sus asesores que con esa jugada “maestra” hacían carambola a tres bandas, con los verdes, con la izquierda y con Angelino, pero les salió apenas una movidita clientelista sin trascendencia que terminó creando más problemas que soluciones. La terna para la Procuraduría es otra muestra de esa peculiar manera de gobernar de Santos, en la que el Presidente “pudiendo hablar…” guarda un silencio peligroso. Santos completó el trío en forma tardía con el nombre de María Mercedes López, pero la dejó sola, sin un desayuno en Palacio, sin una palabra que la salve de ese tiburón hambriento que tiene acorralado a un Congreso sin vergüenza que elegirá, probablemente hoy, a quien tiene temor o le debe un favor. Y en el fallo de La Haya también hemos visto tambalear al Presidente. Santos lanzó la primera piedra, con una intervención televisiva en la que simuló disgusto y firmeza, con gestos enérgicos para rechazar la parte del fallo que no favorece al país. Su discurso alborotó los ánimos nacionalistas, pues calificó de injusto y equivocado el dictamen del Tribunal Internacional, pero luego ha guardado silencio frente a las posibles salidas y a estas alturas nadie sabe si va o no a acatar el fallo, en medio de un ambiente enrarecido de aires belicistas. Por último, aunque no están aquí todos sus silencios inexplicables, está el que guarda frente a los diálogos de paz de La Habana. Desde Colombia, y como vocero del gobierno, el único que habla con tono desafiante es el Ministro de Defensa, en abierta contravía con el necesario ambiente pacifista. Y frente a Pinzón el Presidente, como ya es su costumbre, “lo miraba, lo miraba y pudiendo hablar no hablaba”. Un Presidente que gobierna a través de ruedas de prensa y calla frente a conflictos como el paro Judicial, o Interbolsa, o la paz, es un capitán que no maneja el barco sino que da bandazos ante olas embravecidas, y este barco a punta de timonazos puede encallar en uno de tantos cayos que nos rodean. www.margaritalondono.com http://blogs.elespectador.com/sisifus/
Más KienyKe
Más de un millón de tiquetes aéreos hacia Colombia se vendieron en 2025, consolidando al país como destino turístico internacional.
Con serenidad y sin prisa, María Cecilia Botero cuenta cómo el teatro la eligió, qué le exige hoy actuar y por qué, después de tantos años, sigue defendiendo una decisión simple: vivir feliz.
Jorge Enrique Robledo reivindica la dignidad como línea roja en la política: explica por qué salió del Polo, su distancia con el poder y lo que vio en la “Colombia profunda”.
Mara Cifuentes debuta como protagonista en Tu Reina, película dirigida por Lucho Velasco y con Juan Palau en el elenco.