Un esperanza en el tratamiento de la apoplejía

25 de noviembre del 2010

Los ataques de apoplejía son la segunda causa de muerte a nivel mundial, y pueden derivar además en graves minusvalías. Ahora, un grupo de investigadores de California ha demostrado un mecanismo asombroso. Han estimulado el pelo de una rata que acababa de sufrir un ataque, y parece que esto provoca que las minusvalías se reduzcan drásticamente. El blog científico alemán “Science meets Society” se ha ocupado de este peculiar experimento.

Un ataque de apoplejía, o también ataque o derrame cerebral isquémico, va desde los prolapsos constringentes o cerrados de los vasos sanguíneos del cerebro y vuelve. Después del infarto, como es sabido hoy en día, hay un margen de tiempo relativamente ceñido, en el que es posible el tratamiento del suministro de oxígeno del cerebro y así reducir la gravedad de las lesiones resultantes. La llamada “unidad de derrame cerebral” está especializada en este tratamiento. Esta unidad puede actuar con distintas formas de terapia, en función de cuál sea el primer diagnóstico y el actual.

A veces viene aparejada la trombólisis, es decir, después de que se produce una embolia de la trombosis en una parte del cuerpo, ocurre la disolución de un coágulo de sangre en el cerebro, donde ha desencadenado una congestión de sangre. Esto es posible en la hemostasis que no sangra, pero en las hemorragias del cerebro este tratamiento es contra-indicativo, ya que propiciaría el sangrado. De todos modos, hoy en día, con el suministro posterior, se impiden los peores daños, y gracias a la rehabilitación intensiva, se pueden causar mejoras asombrosas.

El investigador Ron Frostig, de la Universidad de California, ha observado un efecto sorprendente.

Se ha comprobado que en las ratas, después de haber estado estimulando mediante el tacto dos horas cada uno de los pelos del bigote, los daños posteriores a un derrame de prueba se han reducido casi por completo. Los pelos del bigote o del sentido del tacto de la rata, o, científicamente, las vibrisas, son pelos especializados en el campo visual de de los mamíferos, que sirven para la percepción de los estímulos táctiles.

Algunos animales nocturnos o que viven dentro de la tierra confían exclusivamente en la percepción sensorial de las vibrisas, ya que con estas igualan de forma efectiva el sentido de la vista que le falta. Una representación semejante en el cerebro, en la superficie del córtex, que se utiliza para el trabajo de señales detalladas de un órgano sensorial que se aproxima a los labios o los dedos de las personas.

Esto podría significar que en las personas, una simple estimulación del correspondiente órgano sensorial podría tener también un efecto terapéutico en los daños posteriores a un ataque de apoplejía. Una cosa sí que es segura, y es que con este tratamiento, la probabilidad de efectos secundarios ya es menor que antes.

Traducido por Lucía Martínez Fernández.

Tomado de: http://e-blogs.wikio.es/una-idea-genial-para-tratar-la-apoplejia#more-7671

Artículo original en: http://www.science-meets-society.com/wissenschaftsnews/taktile-reizung-der-tasthaare-verhindert-hirnschaden-nach-schlaganfall/

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