Frente a las elecciones municipales que se celebrarán este domingo, en Venezuela, sobran los argumentos a favor y en contra de participar en ese evento electoral.
El asunto se ha convertido literalmente en un tema de innecesaria diatriba política frente a un hecho que debe responder a la conciencia individual de cada ciudadano.
A todos nos corresponde decidir, según nuestro parecer o visión política cuál debería ser nuestra actuación con base en lo que todos sabemos o conocemos de la circunstancia que nos toca vivir en la actualidad.
Nadie y nosotros menos que nadie debemos pontificar en la materia ya que, como señalamos, la decisión final es producto del arbitraje individual que cada quien debe hacer entre sus principios y las eventuales consecuencias de su accionar.
Es obvio que vivimos una etapa muy compleja en nuestra realidad política y que, por las razones que sean, no se ha logrado encontrar, hasta ahora, la fórmula o el mecanismo que permita resolver la enorme crisis que está acabando con todo lo que hasta ahora era nuestro país.
Eso nos lleva a tener que entender que solo superaremos esta situación con la mayor unión posible de todos los venezolanos que crean que la mejor fórmula política es la democracia y en tal sentido nos parece una iniciativa laudable los esfuerzos que viene realizando el frente amplio Venezuela libre.
