Descubriendo el poder de la intuición

Publicado por: felipe.lopez el Mar, 23/03/2021 - 09:06
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Creado Por
Armando Martí
Esta habilidad nos ayuda a percibir, reconocer y comprender algo de manera inmediata sin la intervención de la razón. Por eso, este “sexto sentido” integra otros ya conocido como la vista, el olfato, el oído, el tacto y el gusto.
Intuición
Créditos:
Cortesía, Sergei Akulich

¿Alguna vez usted experimentó una corazonada que resultó verdadera? ¿Sintió un impulso repentino de hacer o no algo para después descubrir que debió haber seguido ese pálpito con el fin de preservar su vida y no dejarse engañar por los demás? 

De ser así, entonces usted utilizó la facultad llamada intuición. Esta habilidad nos ayuda a percibir, reconocer y comprender algo de manera inmediata sin la intervención de la razón. En consecuencia, este “sexto sentido” integra otros ya conocidos como la vista, el olfato, el oído, el tacto y el gusto. 

En épocas pasadas, a la intuición se le atribuían poderes oscuros, misteriosos o paranormales. Pero, a la luz de las nuevas investigaciones de psicología y neurociencia, se descubrió que los datos almacenados en el inconsciente pueden activar una parte de nuestro cerebro, con el fin de reaccionar ante situaciones difíciles de forma rápida y acertadamente, sin necesidad de utilizar el análisis lógico de la situación.

Comprendiendo el funcionamiento de la intuición

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Créditos:
Cortesía, Susan Q Yin

Recordemos que, nuestra capacidad de razonar es la facultad por medio de la cual se reconocen lógicamente los problemas y desafíos de la vida a fin de ser resueltos. 

Al parecer, la intuición se instaló en el cerebro primitivo con el objetivo de preservar la especie humana mucho antes que el desarrollo evolutivo del neocórtex. De ahí el poder de la información, capaz de suministrar alertas sobre muchos de los riesgos cotidianos.

En resumen, además de las funciones de las redes neuronales para el análisis y el razonamiento, existe otra fuerza más instintiva que al interactuar con el consciente y el subconsciente nos previene ante las adversidades repentinas. 

Cabe anotar, que otra de sus funciones es la del autocontrol en oposición al sistema límbico que automáticamente hace que nuestro cuerpo se prepare para enfrentar algún peligro interno o externo. La interacción del consciente y el preconsciente es la que activa las facultades de la intuición.

La mente genera ciclos de pensamientos complejos creando hábilmente preguntas y respuestas, que al ser ejecutadas producen más claridad mental. Por su parte, el cuerpo se apoya en el instinto con el fin de lograr sobrevivir. 

De modo que, al unirse la inteligencia analítica y la inteligencia intuitiva se habilita en nuestro interior la capacidad creativa para generar nuevas ideas o conceptos que producen soluciones más originales. 

El pensamiento creativo nace de la imaginación, pero no se ha descubierto de qué forma sucede. Sin embargo, la intuición es básica durante este proceso y sus resultados demuestran la existencia de ese poder.

Ahora bien, para darle sentido a la existencia nuestro cerebro fue dotado de la intuición que a través del lóbulo cerebral derecho hace posible la expresión del arte, la estética, la sensibilidad, el amor, la amistad y todas las facetas innovadoras. 

Así lo afirmaba el físico danés Niels Bohr: “es muy posible llegar a respuestas aparentemente casuales teniendo en cuenta que desde la física cuántica la casualidad no existe sino la causalidad, es decir, cada acción tiene una reacción”

Las diferentes dimensiones de la intuición

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Créditos:
Cortesía, Jonathan Borba

Para ahondar en las profundidades de nuestro poder intuitivo, a continuación, voy a describir los seis tipos de intuición que todos poseemos:

1. Intuición de descubrimiento: se relaciona con lo fortuito o accidental mediante el reconocimiento intuitivo de la observación. Por ejemplo, como sucedió con los inventos de los rayos X, el radar, la penicilina o la medicina bioenergética, entre muchos otros. 

2. Intuición generativa: hace alusión a las opciones y alternativas que un individuo tiene como estar en el sitio adecuado en el momento preciso. 

3. Intuición evolutiva: es el desarrollo de la voz interior que advierte, evalúa o comenta acerca de las circunstancias y personas del entorno.

4. Intuición operativa: guía los actos, pero desde el deseo y el impulso de hacer o no hacer algo. 

5. Intuición predictiva: contiene un elemento de presagio basado en la sensación de que algo va a pasar. Además, se presenta en forma de sueños y visiones rápidas de lo que va a suceder o de algo que ya sucedió. 

6. Iluminación: es la forma más alta de intuición, logrando una sanación integral desde la sabiduría orientada hacia la trascendencia de encontrar nuestra conciencia plena. 

Por lo anterior, podemos deducir que la intuición no es un mito ni tampoco una especulación, sino una facultad de la mente que en realidad todos la experimentamos diariamente.

De esta forma, la intuición es parte de la ley universal que dice: “Cualquier cosa que te sobrevenga, cualquier cosa que te suceda, cualquier cosa que te rodee, estará de acuerdo con tu conciencia, y con nada más; cualquier cosa que se halle en tu conciencia tendrá que suceder, no importa quien trate de impedirlo; y cualquier cosa que no se halle en tu conciencia no es posible que suceda”. 

Esto significa que la información programada en la mente creará una realidad. Todo depende si la programación se realiza desde los deseos de la intuición o desde las influencias y expectativas externas. 

Claves para desarrollar la intuición

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Créditos:
Cortesía, Brandon Hoogenb

1. Elija un espacio para estar a solas. Utilizando la valiosa herramienta de la meditación, prepare su mente con el propósito de comunicarse con esa voz interior llamada intuición.

2. Cómodamente, siéntese en una silla con la espalda recta, los pies apoyados en el suelo y las manos con las palmas sobre las piernas. Deje que el peso del cuerpo descanse sobre la silla. Relájese para liberar las preocupaciones y distracciones que impiden una adecuada concentración. 

3. Inhale y exhale lentamente el aire a través de sus pulmones. Luego, normalice la respiración. Imagine que toda la tensión muscular y emocional contenida en su mente y en su cuerpo es absorbida a través del piso por medio de sus pies.

4. Ahora visualice una escena llena de calma y paz, donde se sienta protegido(a) por la luz radiante de un Poder Superior que le abraza de forma amorosa y cálida.

5. Cuando su mente esté silenciada de tantos pensamientos molestos y sienta su cabeza despejada de los problemas que le limitan, observe sin ningún esfuerzo un círculo enfrente suyo. 

Es una especie de barrera protectora espiritual, que ayuda a comunicarse con su intuición. Mientras esto sucede, llegarán impresiones armónicas tanto visuales como auditivas y kinestésicas que le indicarán el estado de paz interior que está logrando.

6. En ese momento tan especial, puede preguntarse: ¿cómo me siento? ¿a qué le temo? ¿qué me impide alcanzar el éxito, la paz y el bienestar integral? ¿cuáles son los obstáculos que debo superar y qué cambios son necesarios? Deje que las respuesta surjan espontáneamente y sin forzarlas. Entre en contacto con la amable y compasiva voz de su intuición que es la misma voz de su alma. 

7. Repita este ejercicio y aprenda a sensibilizar los sentidos, pues ellos son la brújula que indican si la decisión que va a tomar es la más adecuada. ¿Cómo se siente un sí o un no en su cuerpo? ¿Está a la defensiva o confía en los resultados? 

8. Agradezca al universo, el maravilloso don de la intuición y celebre el milagro de estar vivo, conectado a una fuente de protección y paz interior.

Por último, quiero creer que después de tantos siglos de opresión, ignorancia y persecución hacia estas inexploradas posibilidades de comunicación no convencional, por fin es posible trascender los innumerables prejuicios sociales, religiosos y cientificista que han impedido el desarrollo del potencial humano interior. 

Así se nos permitirá encontrar la verdadera misión en este mundo que es la de descubrirnos a nosotros mismos, reconociendo las virtudes y los defectos de carácter para superarlos. 

De esta manera, podremos preservar nuestra fuerza interior por medio del amor, la autoestima y el perdón hacia el otro junto con la voluntad del servicio a los demás. Este es el estado en que la conciencia humana sometida a la dura prueba de la pandemia por el COVID - 19, actualmente está evolucionado.