La historia de Julieta, una manatí asesinada en Colombia

Publicado por: lizeth.piza el Dom, 18/07/2021 - 13:38
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Agencia Sputnik Mundo
La manatí Julieta había sido rescatada a mediados de julio tras quedar atrapada en unas redes y cuando volvió a las aguas fue atacada y asesinada por pescadores.
Manatí rescatada y asesinada en Colombia
Créditos:
Twitter - @MinAmbienteCo

La historia de Julieta es una verdadera tragedia. En tan solo una semana, la manatí de 450 kilogramos de peso fue salvada de la muerte por activistas ambientales y acabó siendo asesinada cruelmente en Tasajera, un pequeño pueblo de pescadores en Colombia. El caso desató la furia de activistas y organizaciones dedicadas a la protección de esta especie, considerada "altamente amenazada".

El triste contacto de Julieta con la humanidad comenzó el 5 de junio, cuando la manatí quedó atrapada en redes de pesca en las playas de Bonito Gordo, en el Parque Nacional Natural Tayrona, en el departamento colombiano de Magdalena (norte).

El hallazgo motivó la acción del Centro de Atención, Valoración y Rehabilitación de Fauna Marina de la Corporación Autónoma Regional del Magdalena (Corpamag), una organización estatal dedicada a proteger el medio ambiente en ese departamento colombiano, y el Acuario del Rodadero.

Los integrantes de Corpamag rescataron a la manatí de la red y, tras comprobar que se trataba de un ejemplar de la especie Trichechus manatus de 3,35 metros de longitud, iniciaron un proceso de rehabilitación que llevó unos 30 días en que la manatí recibió "observación, atención y tratamiento".

Culminado el proceso, Julieta fue devuelta a las aguas del Caribe colombiano. Para poder monitorearla, los activistas le colocaron un rastreador satelital. Ese monitoreo arrojó que el animal se movía entre las playas de Pozo Colorado y Puente de la Barra, en la Ciénaga Grande de Santa Marta, el complejo de lagunas más grande de Colombia.

El rescate de la manatí Julieta fue todo un acontecimiento para los amantes de la fauna local. El propio ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible de Colombia, Carlos Eduardo Correa, respaldó el trabajo de todos los involucrados en la rehabilitación del animal.

"Ella es Julieta, una manatí hembra que volvió a casa en las aguas del Caribe colombiano. Todos los esfuerzos en investigación y conservación de nuestra biodiversidad valen la pena", comentó el secretario de Estado.

Sin embargo, las cosas se complicaron tan solo unas horas después. Como una premonición, la Corpamag advirtió a través de sus redes sociales que Julieta había ingresado a la Ciénaga Grande, por lo que "es fundamental el apoyo de pescadores para su protección".

"Esta es una especie amenazada a nivel mundial. En Colombia está casi extinta por la cacería, la cual es penalizada por la ley", recordó el organismo.

El 14 de julio, apenas una semana después de que el animal había regresado a las aguas, la Corpamag dio los primeros indicios del triste desenlace de Julieta. "Hemos recibido la triste noticia de posible captura y muerte de un manatí en Tasajera Ciénaga Grande por parte, presuntamente, de pescadores. Personal de Corpamag y Policía de Magdalena se encuentra verificando la situación y si se trata de Julieta", escribió el organismo a través de Twitter.

Julieta volvió a ser rescatada, esta vez, de las manos de los pescadores de Tasajera, pero según informaron las autoridades "no alcanzó a llegar al Centro de Fauna Marina". El animal falleció producto de las heridas infringidas por los pescadores que la cazaron en la costa.

"Reportes iniciales recibidos por la Corpamag indican que el animal fue perseguido por pescadores de Tasajera desde el Puente de la Barra hasta Pueblo Viejo, capturándola y atacándola con palos, machete y amarrando su trompa, evitando que pudiera respirar", narró luego de la tragedia un comunicado del organismo estatal.

Cuando las autoridades llegaron al lugar —alertados por otros pescadores que se opusieron a la masacre—, encontraron a Julieta "moribunda, con un ojo sangrando, con heridas en su cuerpo de 15 centímetros de profundidad y su costado punzado con arpón".

La Corpamag calificó lo sucedido como "un grave delito que será sancionado por las autoridades". En ese sentido, el organismo confirmó que se encuentra realizando investigaciones en busca de que el crimen "no quede impune".

En efecto, los manatíes son catalogados como una especie "vulnerable", tanto en Colombia como en el planeta. Ha sido, precisamente, la cacería indiscriminada de estos animales lo que ha reducido su población.