Centroamérica se atrinchera ante llegada del coronavirus

Publicado por: daniel.guerrero el Mar, 17/03/2020 - 18:01
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Panamá, Nicaragua, Honduras y Guatemala refuerzan medidas.
Presidente Cortizo contra coronavirus

El coronavirus contagia rápidamente a Centroamérica. Los gobiernos del istmo informaron de 124 casos confirmados hasta este lunes, mientras los esfuerzos para mitigar la pandemia van desde cuarentenas hasta el cierre de las fronteras en Costa Rica, Honduras, Panamá y Guatemala. 

Los únicos países que todavía están libres de la epidemia son el Salvador -cuyo presidente decretó una rígida cuarentena preventiva- Belice y el extraño caso de Nicaragua, donde no se ha presentado ningún caso y donde el gobierno más bien promueve grandes aglomeraciones de personas, y se niega a declarar cuarentena alegando invocaciones “al amor” y a “Dios”.

Este lunes cerró con 69 casos confirmados en Panamá, 41 en Costa Rica, ocho en Honduras y seis en Guatemala, según la Universidad John Hopkins. Costa Rica y Honduras anunciaron durante esta jornada que cerraban sus fronteras. En el caso costarricense, solo se permite el ingreso al país de ciudadanos y residentes, quienes deberán someterse a un aislamiento de 14 días. Al mismo tiempo, el presidente Carlos Alvarado suspendió el año lectivo costarricense.  

“Lo que se nos pide para protegernos es permanecer en las casas en la medida de lo posible, no exponernos, no generar tumultos y seguir las recomendaciones por las personas que amamos”, dijo Alvarado en una conferencia de prensa.

Por su parte, el mandatario guatemalteco, Alejandro Giammattei, ordenó la suspensión de todas las actividades laborales, públicas y privadas, hasta el próximo 31 de marzo para evitar que se propague el coronavirus. 

 

“El coronavirus vino al mundo para quedarse”, dijo Giammattei de forma apocalíptica. “Quédense en su casa. Salga a hacer solo lo necesario”, recomendó Giammattei, quien advirtió sobre castigos penales para quienes esparzan el virus, violen las medidas o promuevan en redes sociales información falsa. “Nos hemos adelantado a lo que muchos países han hecho. A día de hoy solo llevamos seis casos”, dijo el mandatario, quien es también médico y cirujano retirado. 

El domingo murió el primer guatemalteco por el virus, un hombre de 85 años que regresó de España. Giammattei anunció también que el número de guatemaltecos contagiados pasó de uno a seis, incluidos dos familiares del fallecido.

Este martes se conoció incluso que el Gobierno de Guatemala suspendió el regreso de centroamericanos bajo un acuerdo de cooperación, así como los vuelos de guatemaltecos deportados desde Estados Unidos debido a la pandemia. Guatemala mantiene cerradas sus fronteras, pero en el caso de los guatemaltecos su ingreso está protegido constitucionalmente. 

Por su parte, en El Salvador el presidente Nayib Bukele se ha mostrado activo comandando la contigencia contra el coronavirus. Su trinchera ha sido su cuenta de Twitter. Bukele acusó este lunes a México de permitir que 12 personas supuestamente contagiadas de COVID-19 abordaran un avión con destino a San Salvador. De inmediato, Bukele ordenó el cierre de la pista de aterrizaje del Aeropuerto Internacional ‘Óscar Arnulfo Romero’. No obstante,  México luego afirmó que las personas mencionadas “iban sanas”.

  

El extraño caso de Nicaragua

En tanto Centroamérica realiza actos de contingencia de la pandemia, en Nicaragua el gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo va en contravía de las indicaciones para evitar la propagación del coronavirus. El pasado sábado, Murillo ordenó una marcha multitudinaria de sus simpatizantes y empleados públicos para combatir la epidemia. Al siguiente día, Murillo emitió una circular ordenando al aparataje gubernamental no suspender ninguna actividad y seguir adelante con sus planes de verano para 2020, una de las épocas que más dinero le genera a la economía.

Tras la grave crisis sociopolítica causada por la violencia policial y paramilitar, el gobierno sandinista intenta reanimar la economía con su modelo de “economía creativa”. Sin embargo, las medidas son opuestas a los protocolos que podrían frenar la llegada del virus al país. 

El Instituto de Turismo nicaraguense reveló este lunes que tienen preparadas al menos 80 actividades para Semana Santa, entre ellas maratones, misas campales, conciertos y fiestas populares.

“Estas actividades son parte de la restitución del derecho a la recreación sana, al esparcimiento, y al disfrute del arte y la cultura en tranquilidad y paz”, afirmó Anasha Campbell, codirectora del Instituto Nicaragüense de Turismo.

Nicaragua y Belice son los dos países del Sistema de Integración Centroamericana (SICA) que no cumplen con cinco de las siete medidas sanitarias establecidas en el reglamento internacional aprobado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

De acuerdo con el reglamento internacional, Nicaragua no ha implementado la suspensión de clases en colegios y universidades; tampoco ha decretado una cuarentena para nacionales y extranjeros; igualmente no ha restringido actividades públicas y aglomeraciones de personas, así como tampoco la prohibición de vuelos provenientes de países con casos confirmados de coronavirus.

En cambio, ha celebrado la llegada de turistas en cruceros a sus puertos, que fueron recibidos este domingo con bombos y platillos. “La prioridad en estos momentos es el Turismo Nacional, Regional y también, en lo posible, aquel que nos llega de lejos (sic)”, dijo la vicepresidenta Murillo en una circular oficial.

La vicepresidenta también alentó la realización de celebraciones religiosas de Semana Santa, como misas y procesiones. Sin embargo, la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) limitó las actividades. Los obispos pidieron a los fieles “más vulnerables al contagio” no asistir a misas y procesiones, y ordenaron a los sacerdotes que las hostias se entregarán en las manos y no en la boca. El cardenal Leopoldo Brenes recomendó que en las celebraciones de Semana Santa exista una distancia de un metro entre los fieles. “Que el saludo de la paz se haga sin estrecharse las manos”, afirmó el religioso católico.

El gobierno de Nicaragua ha dicho poco sobre las medidas preventivas que toma para el coronavirus. La vicepresidenta Murillo anunció la llegada de una brigada de cubanos médicos con la resolución al coronavirus. 

La ministra de salud nicaragüense, Carolina Dávila, emitió por su parte un comunicado remarcando que no declararán en el país la cuarentena. Asegura que se si presentan casos “con sintomatología respiratoria y con nexo epidemiológico”, se ingresará al individuo a una unidad de salud para estudio. En caso de haber indicios de coronavirus, al paciente “se le ingresará a la unidad de salud médica establecida”.

Por: Anadolu.