En el marco del nuevo gobierno de Abelardo de la Espriella, se confirmó el nombramiento de Didier Fabián Blanco Rodríguez como nuevo Director Nacional de la Unidad Nacional de Protección (UNP). Blanco llega a la entidad con la misión de encabezar una renovación institucional enfocada en combatir la corrupción y el clientelismo, recuperar la confianza ciudadana y restablecer los protocolos de seguridad a rajatabla.
Detrás de este nombramiento hay una historia de esfuerzo y vocación de servicio. Criado en el barrio San Diego de Ibagué, Blanco Rodríguez es un hombre sencillo y familiar que desde joven orientó su camino profesional hacia la comprensión de la conducta humana y el marco jurídico de la seguridad.
Su sólida preparación académica incluye un título como psicólogo de la Universidad Antonio Nariño (2009), una especialización en Gerencia, Talento Humano y Desarrollo Organizacional de la Universidad del Tolima (2013), el título de abogado de esta última institución (2016) y una especialización en Derecho Penal por la Universidad de Ibagué (2019), además de estudios en el área del derecho disciplinario.
Su trayectoria en el sector es amplia y diversa: se le reconoce como uno de los poligrafistas más destacados de Colombia y ha ejercido labores como agente secreto, hombre de protección e investigador enfocado en promover la transparencia en la administración pública. Como emprendedor y ejecutivo, se ha desempeñado como gerente de Detektar S. A. S. (2018-2020 y 2022-actualidad) y de la Gestora Urbana de Ibagué (2020-2021), además de brindar asesorías en Alta Gerencia a la Constructora Plinco S. A. (2021-2022) y asesorías a entidades gubernamentales como la Gobernación del Tolima, la Aeronáutica Civil, la Alcaldía de Lérida y la Empresa Acueducto y Alcantarillado Ibal S. A.
A pesar de su corta edad, su amplio recorrido en la prestación de seguridad personal respaldan su llegada a la UNP. Entre sus objetivos centrales al asumir la dirección está mejorar las condiciones laborales y reivindicar el oficio de los hombres y mujeres que se desempeñan como escoltas y protegen la vida de terceros. Asimismo, ha anunciado que la entidad volverá a implementar de forma estricta los cinco pasos del protocolo de seguridad —que previamente se habían reducido a tres— y garantizó que la protección se prestará de manera equitativa, sin sesgos ideológicos o activismo, priorizando por igual la vida de líderes sociales y dirigentes políticos.
