Un tatuaje es de esas decisiones que se deben tomar con cabeza fría, pues estará en la piel por el resto de nuestros días. Sin embargo, si en algún momento se ha dejado de sentir a gusto con el dibujo, mensaje o emblema que lleva en su piel, puede retirarlo, pero la piel, puede que no vuelva a ser la misma.
Existen varias maneras de remover un tatuaje, desde los realizados en las cárceles con tinta china hasta las obras de arte que realizar los más veteranos.
[single-related post_id="837172"]
A pesar que existan "trucos" sobre cómo quitarlos, con sal por ejemplo, tratamiento tricloroacético o la famosa pomada Profade, nos enfocaremos en el tratamiento láser, que a fin de cuentas, es uno de los más efectivos para estos casos.
¿Cómo se quita?
Es muy sencillo, por lo general, se dispara un láser en la zona a trabajar. Bastará con tan solo dos o tres disparos para ver cómo el pigmento y la piel reaccionan. Luego de 24 horas y ver los resultados, se podrá realizar la primera sesión.Recuerde que cada cuerpo es diferente y cada organismo trabaja de forma única para eliminar los pigmentos.Por lo general, la segunda sesión se realizará a las cuatro semanas, periodo de tiempo en el que se verá de manera clara si el tatuaje se ha aclarado o no. Una vez realizado el dictamen, se dispondrá a ejecutar la segunda sesión, así sucesivamente.
