Una nueva tendencia tiene preocupados a los científicos y médicos alrededor del mundo, se trata del Movimiento Antivacunas que critica el uso de este tipo de tratamientos para enfermedades endémicas. Lo que ha alertado a las entidades de la salud es que esto ha permitido el desarrollo de brotes de enfermedades que se creían extintas.
Al parecer se trata de personas que han encontrado fallas en esta práctica. Según explican los expertos se han detectado casos de personas que mueren tras aplicarse una vacuna o pruebas en las que resulta rebatido la efectividad de las mismas.
Los argumentos son variados, desde la religión hasta la libertad de elegir ser o no vacunado. Otros de esos son las consecuencias por enfermedades derivadas de la aplicación de vacunas, la falta de efectividad en algunas o aquellos movimientos que promueven el rechazo a lo químico y la vida saludable con el consumo de únicamante productos naturales.
Sin embargo, según han evidenciado algunos críticos de esta tendencia, en Estados Unidos se conoció el caso de un brote de sarampión tras la visita de un hombre al parque Disneylandia en California. Por esa misma enfermedad murieron 35 personas el año pasado en Europa.
[single-related post_id="837172"]
Tal es la preocupación que hace pocos días, en España, cancelaron las charlas antivacunas que se habían programado en un evento de BioCultura en Barcelona. Las denuncias llegaron al Ayuntamiento de la ciudad y por riesgo de atentar contra la salud pública decidieron cancelar las charlas que rechazaran el uso de vacunas.
Lo que proponen los grupos antivacunas es que se estudie la implementación de otra práctica más efectiva que afecte menos el medio ambiente, sea más económica y no tenga el monopolio de las compañías farmacéuticas. Sin embargo, la Organización Mundial de la Salud ha señalado que las vacunas protegen al 86% de la población de las enfermedades y evitan la muerte anual de 2 millones de personas.
El debate está planteado desde diferentes posiciones, mientras tanto los estados hacen lo posible para evitar el rechazo a las vacunas y las redes sociales difunden los mensajes de aquellos que buscan rebatir este paradigma médico.
