Aliste el bolsillo: Así se mueven los precios de alimentos en Colombia

14 Agosto 2022, 07:06 PM
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Según un análisis de Fenalco Antioquia, el costo de vida de los colombianos sigue aumentando y el principal rubro siguen siendo los precios de los alimentos que están por las nubes.

El costo de vida en Colombia llegó en julio a un 10,21 % anual. Desde hace 22 años no se había pronunciado una variación de doble dígito, toda vez que la última vez que el país había atestiguado un incremento tan pronunciado fue en abril del año 2000.

Según Fenalco Antioquia, los alimentos son la división de gasto que más presiona el bolsillo de los colombianos, no obstante, es importante tener presente que hay fenómenos externos que interfieren directamente en las cifras sobre inflacionarias que se están presentando hoy.

El último reporte entregado por el DANE superó las expectativas pues los analistas consultados por el Banco de la República esperaban que el incremento mensual en el precio de bienes y servicios marcara un 0,53 %.

Sin embargo, hubo sorpresa alcista porque el incremento fue de 0,81 %, lo que a su vez empujó la subida anual. Para el séptimo mes del año, el Índice de Precios al Consumidor, IPC, se vio estimulado al alza marcando en lo que va corrido de 2022 una variación de 7,96 %.

Fenalco Antioquia explica que estos datos están regidos, principalmente, por el valor de los alimentos y las bebidas no alcohólicas, seguidas por la división de gasto que agrupa alojamiento, agua y electricidad. El top tres de las obligaciones más caras lo cerró transporte, especialmente empujado por la subida en los precios de la gasolina.

Si bien el precio de los alimentos ha desacelerado desde enero, de igual forma siguen presionando el bolsillo de los colombianos, toda vez que presentan un alza anual del 24,61 %. Esto quiere decir que abastecer la canasta básica familiar sigue exigiendo un considerable gasto. Dentro de los comestibles más caros están las carnes de pollo y de res.

Si bien en el caso de la carne de pollo, se observa una tendencia descendente, pero se debe tener presente que el mes pasado estuvo expuesta a sobrecostos de producción debido a las coyunturas internacionales que han encarecido los concentrados y los insumos farmacéuticos que pagan los avicultores.

Por el lado de la carne de res, que sigue siendo la más cara de la canasta familiar, es importante ver su comportamiento donde notablemente hay una desescalada debido a que tiene una menor presión inflacionaria y está reflejando una menor escasez porque las exportaciones se han visto parcialmente disminuidas por restricciones biosanitarias en el plano internacional.

Las hortalizas, el azúcar, el pan y las legumbres secas son los otros víveres que más incrementaron en julio. A los productos panificados les está afectando el precio de las materias primas para su elaboración, especialmente el trigo y el maíz, que son importados y, en alguna medida, se han visto afectados por la coyuntura económica.

En cuanto a las legumbres secas, las decisiones de los hogares generan presiones sobre otras proteínas, productos como las lentejas y los fríjoles, que tienen dentro de la canasta un peso muy importante, se están viendo influenciados por una mayor demanda, ya que hay muchas familias que están sustituyendo las proteínas animales por estas legumbres.

Sin embargo, una gran parte de las lentejas está asociada con importaciones que provienen de Canadá, que están siendo realizadas a unos mayores costos y expuestas a una mayor tasa de cambio.

Por otro lado, los productos como el tomate y la papa evidenciaron un freno importante respecto a la dinámica de incremento que habían evidenciado en reportes anteriores del IPC.

Una división de gasto que no pasó desapercibida para el mes de julio fue la de alojamiento y servicios públicos domiciliarios, renglón en el que el costo de la electricidad tuvo una subida mensual pronunciada de 2,91 % y en 10 de las 24 ciudades monitoreadas el aumento estuvo por encima del promedio nacional, siendo Santa Marta la que experimentó el incremento más fuerte con 5 %, y en Medellín el alza fue de 2,38 %.

Para Fenalco Antioquia, el panorama para el país no es nada alentador, pues la tendencia al alza del costo de vida de los colombianos es una realidad, por esta razón, desde el gremio empresarial se tiene una posición firme, donde se busca tener menos aranceles especialmente para los alimentos logrando tener mayor oferta de los mismos y que se logre tener una disminución en los precios.

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