En Buenavista, las casas no están sobre calles, sino sobre el agua. Allí, en medio de la Ciénaga Grande de Santa Marta, el presidente electo Abelardo De La Espriella, el cantante Carlos Vives y el presidente ejecutivo de CAF, Sergio Díaz-Granados, visitaron este 18 de julio una comunidad que empieza a ver en el agua potable una oportunidad real de transformación.
El recorrido se realizó en el pueblo palafito de Buenavista, una población anfibia que durante años ha enfrentado las dificultades propias del abandono, la distancia y la falta de acceso a servicios básicos.
La visita tuvo como propósito conocer de cerca el trabajo que viene adelantando Tras La Perla, la iniciativa liderada por Carlos Vives, junto a CAF y otros aliados, para fortalecer soluciones de agua, desarrollo local y autonomía comunitaria en esta zona del Magdalena.
Un pueblo que busca cambiar su historia
Durante la jornada, De La Espriella, Vives, Díaz-Granados y miembros del gabinete designado recorrieron los palafitos y conversaron con familias y líderes locales.
La comunidad les mostró los avances de un proceso que no nació de un día para otro. De acuerdo con la información del proyecto, el trabajo comenzó con cinco casas piloto de gestión integral del agua y ha avanzado con el respaldo de aliados privados, técnicos y académicos.
El punto central de la visita fue la puesta en marcha de La Casa de Buenavista, un espacio pensado para fortalecer el desarrollo local y acompañar nuevas oportunidades para la población.
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Allí también se presentó la KZ del agua, una planta de potabilización instalada en la comunidad, considerada una de las apuestas más importantes para mejorar el acceso a agua segura en este pueblo palafito.
Carlos Vives y el trabajo de Tras La Perla
Carlos Vives, fundador de Tras La Perla, destacó que el verdadero valor de la Ciénaga está en su gente y en la capacidad de las comunidades para transformar su propia realidad cuando cuentan con herramientas y acompañamiento.
“Desde Tras La Perla siempre hemos sabido que el tesoro más grande de la Ciénaga es su gente. Nosotros no vinimos a traer asistencialismo que genere dependencia; vinimos a traer tecnología, a conectar voluntades privadas y a entregarles las herramientas para que ellos mismos transformen su realidad”, afirmó Vives.
El artista también resaltó que ver a los habitantes de Buenavista operar su propia empresa de agua confirma el potencial de los pueblos anfibios para construir soluciones desde el territorio.
El respaldo de CAF
Sergio Díaz-Granados, presidente ejecutivo de CAF, señaló que el modelo de Buenavista demuestra el impacto que puede tener la articulación entre cooperación, inversión, capacidades locales e infraestructura.
“El modelo desplegado en Buenavista, en alianza con Tras La Perla, demuestra que la articulación público-privada, el fortalecimiento de capacidades locales y la inversión en infraestructura son motores de transformación social”, dijo Díaz-Granados durante el encuentro con la comunidad.
Según el directivo, este proyecto no solo mejora la calidad de vida de los habitantes, sino que también puede convertirse en un ejemplo para otras regiones del país.
De La Espriella escuchó a la comunidad
Durante la visita, el presidente electo Abelardo De La Espriella conoció de primera mano el modelo que se está implementando en Buenavista y sostuvo diálogos con habitantes del pueblo palafito.
Según la Oficina de Prensa del presidente electo, el propósito fue evaluar cómo el Gobierno entrante puede articularse con el trabajo que Tras La Perla y CAF ya vienen adelantando en la zona.
Más allá del acto protocolario, la jornada dejó una imagen potente: un pueblo levantado sobre el agua, una comunidad que busca abrirse camino y una alianza que promete llevar soluciones concretas a un territorio históricamente olvidado.
