Los cinco asesinos seriales más temibles de Colombia

6 Octubre 2022, 10:32 PM
Share
Colombia es el país con mayor número de homicidios cometidos por asesinos seriales y hay cinco en especial que su historia supera lo macabro.

Frente a lo que acaba de ocurrir con el homicidio de Gabriel Esteban Cubillos Rodríguez, sale a relucir el recuerdo de las historias más macabras que Colombia ha sufrido con asesinos despiadados que han tenido como sus víctimas predilectas a los menores de edad.

Garavito, el Monstruo de los Andes, el Sádico del Charquito, Chiquitín y Bonito son solo algunos de los asesinos en serie que ha tenido Colombia y que gracias a las autoridades pudieron estar tras las rejas después de estremecer por varios años a sus víctimas.

Entre todos cinco suman cerca de mil muertes no confirmadas y al menos quinientas que fueron esclarecidas por las autoridades. Según el docente de la Universidad del Rosario Esteban Cruz Niño, Colombia es el país con mayor número de víctimas por asesinos en serie.

1. La Bestia: Luis Alfredo Garavito

 La historia de Luis Alfredo Garavito es quizás una de las más estremecedoras en Colombia. También conocido como ‘La Bestia’ o ‘el monstruo de Génova’, es señalado de haber asesinado a más de 200 personas, en su mayoría niños indefensos.

El Monstruo de Génova sentía una fuerte atracción sexual hacia los niños, a los que además torturaba para sentir más placer. Garavito se las arreglaba para convencer a los niños para que lo acompañaran, llevándolos a un cañaduzal donde los amarraba, abusaba sexualmente de ellos y posteriormente los mataba con un cuchillo.

Garavito sufría de ataques de ira, paranoia y psicosis gracias a las golpizas que le propinó su padre de joven. Para algunos historiadores, Garavito es el segundo asesino en serie del mundo que aún se mantiene con vida. En 2001 fue condenado a 1853 años de prisión, siendo la condena más alta hasta ahora en Colombia.

De manera sorpresiva fueron conmutados a 40 años por colaborar con la justicia y su particular buen comportamiento al interior del centro penitenciario. Aunque su condena se cumple en 2039 a la edad de los 82 años, en Colombia temen que reciba el beneficio de prisión domiciliaria al cumplir tres quintas partes de su condena y la bestia sea soltada de sus cadenas.

2. El Monstruo de los Andes: Pedro Alonso López

 

Con la misma línea de Alfredo Garavito, la de Pedro Alonso López es una historia sanguinaria que sigue en la retina de miles de colombianos. Fue llamado el Monstruo de los Andes por el asesinato de 300 niñas y jóvenes en Colombia, Perú y Ecuador. Lo más escabroso de este caso es que la mayoría de los cuerpos nunca aparecieron ya que ocurrieron en zonas rurales remotas a las que la fuerza pública tiene poco acceso.

En sus confesiones, el Monstruo de los Andes reveló que sentía extremo placer al abusar sexualmente de ellas mientras las miraba fijamente a los ojos y las estrangulaba poniendo sus manos fuertemente en el cuello. Solo en el municipio de Ambato en Ecuador, fue hallada una fosa con 53 cuerpos de niñas que fueron víctimas del Monstruo de los Andes. 

Fue capturado en Ecuador cuando intentaba llevarse una niña de doce años de una plaza de mercado. Allí pagó solo 16 años de cárcel y fue enviado a Colombia, donde estuvo cuatro años recluido en un hospital psiquiátrico.

El Monstruo de los Andes sale libre en 1998 al ser declarado sano por las directivas del hospital mental. Hasta la fecha no se sabe nada de su paradero y fue visto por última vez el 22 de septiembre de 1999, cuando se acercó a la Registraduría en Bogotá para reclamar su cédula de ciudadanía cuando tenía 50 años. Aunque algunos presumen que fue ejecutado extrajudicialmente, otras versiones indican que sigue vivo y haciendo de las suyas en un país donde abundan los casos de desaparecidos, pues solo en los primeros meses de 2022 ya han sido reportadas 1.400 personas desaparecidas.

3. El Sádico del Charquito: Daniel Camargo

 

Cerrando el podio del mal aparece la historia de Daniel Camargo, conocido como ‘El Sádico del Charquito’. De pequeño sufrió maltratos por parte de su madrastra, ya que su progenitora murió cuando tenía solo un año de edad.

Camargo era una persona de bien hasta que en 1967 encontró a su esposa con otro hombre y esto despertó un odio profundo hacia el género femenino, culpándolas por todos los males que había sufrido durante su vida.

Decidió desahogar su furia contra jóvenes vírgenes, a las que drogaba y violaba sin pudor. Fue capturado por estos delitos en 1968 y pagó 5 años de cárcel. Salió libre y siguió delinquiendo y atacando a las mujeres, por lo que fue enviado a la cárcel de la Isla Gorgona por 25 años.

Camargo se las arregló para escapar de allí en 1984, después de pagar diez años de condena y pasó tres días a la deriva hasta llegar a las orillas de una playa en Ecuador. Allí el Sádico volvió a sus andanzas, cazando mujeres vírgenes.

En la mitad del mundo fue más cuidadoso y no quedaba ningún rastro de sus víctimas, dejando a las autoridades con una lista cada vez más larga de jovencitas desaparecidas. En su tiempo se llegó a pensar que las mujeres desaparecidas estaban siendo víctimas de la trata de personas para ser utilizadas como esclavas sexuales.

El Sádico del Charquito fue capturado en 1986, cuando la Policía de Ecuador abordó a un hombre de aspecto harapiento en labores de rutina y le encontraron en su equipaje prendas de vestir de mujer cubiertas de sangre. Cuando fue capturado ya había asesinado al menos a 72 mujeres menores de edad, pero se cree que la cifra en total llegaría a cerca de 200 mujeres entre Colombia y Ecuador.   

Finalmente, Camargo no cumpliría toda su condena, ya que fue asesinado por otro recluso, Giovanny Noguera Jaramillo, en el Centro de Rehabilitación de Varones N° 2 de Quito, el 13 de noviembre de 1994. Su asesino resultó ser un familiar de una de sus víctimas. El Sádico del Charquito hoy se encuentra sepultado en la fosa número 798 de la necrópolis “El Batán”, ubicada en la ciudad de Quito.

 

 4. Chiquitín: Jaime Andrés Marulanda

 

El cuarto lugar entre los colombianos más sanguinarios y despiadados, se lo lleva el Chiquitín. Su tierno apodo contrasta con la maldad en el corazón de Jaime Andrés Marulanda, quien confesó haber matado a 137 personas.

Alias Chiquitín hizo parte de las Autodefensas Unidas de Colombia y todas las personas que mató fueron por cumplir órdenes de los altos mandos, convirtiendo a Chiquitín en el sicario más peligroso de Colombia. Los líderes sociales y menores de edad fueron la mayoría de sus víctimas, muchas de ellas en el sector conocido como Cazucá, en los límites entre Soacha y Bogotá.

Hoy Chiquitín sigue vivo, se encuentra recluido en un centro penitenciario en Acacías, Meta. Se encuentra pagando una condena de 28 años de prisión. Se pudo conocer que Chiquitín mataba por dinero y recibía un valor de $400.000 por cabeza.

Su captura se dio en 2003 y las autoridades lograron judicializarlo al demostrar su participación e 37 homicidios. Sin embargo, Chiquitín aseguró sin pudor que había matado a 100 personas más.

Hoy Chiquitín tiene 44 años y ya ha pagado 18 de su condena, por lo que el sicario más temido de Colombia podría salir libre a sus 54 años en el año 2032. Durante su juicio no mostró ningún arrepentimiento.

 5. Bonito: Héctor Orlando Bástidas

 

Cerrando este selecto grupo de los asesinos seriales colombianos, aparece Héctor Orlando Bástidas, conocido como Alias ‘Bonito’. Es señalado de ser el autor material de al menos 160 homicidios selectivos.

Su accionar criminal era en el sur de Colombia, principalmente en el Putumayo. Es un temerario sicario a sueldo que ofrecía su servicio a ‘Los Rastrojos’, ‘Las FARC’ o cualquiera que ofreciera dinero a cambio de sus servicios.

La gran mayoría de sus muertes se efectuaron ante la negativa de sus víctimas a pagar millonarias ‘vacunas’ con las que extorsionaban a la población y otros homicidios fueron relacionados con el ajuste de cuentas.

Fue capturado en 2015 en Pitalito, Huila. ‘Bonito’ permanece bajo medida de aseguramiento en la cárcel La Picota en Bogotá.

KienyKe Stories