Copa América 2021: ¿oportunidad de reconciliación en Colombia?

Publicado por: maria.vargas el Dom, 16/05/2021 - 12:22
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Creado Por
Mafe Vargas Rueda
Kienyke.com conversó con Nicolás Samper sobre cómo el fútbol ha estado presente en conflictos y crisis, pero también cómo la Copa América 2021 podría ser un agente de reconciliación.

El deporte con cada una de sus disciplinas puede ser un agente reconciliador, de unión y pasión de una comunidad o país entero. Sin embargo, también se ha visto como una cortina de humo en momentos críticos en crisis internas, dictaduras y guerras.

Kienyke.com conversó con el periodista Nicolás Samper sobre como por la coyuntura actual colombiana se ha visto el rol del deporte en la sociedad y con ello, el próximo evento en el país: la Copa América.

Las últimas semanas en Colombia se han visto atravesadas por jornadas de protestas y movilizaciones, que han llamado la atención en un momento crucial junto a la organización del torneo de fútbol más antiguo del mundo.

No es la primera vez que esto pasa en Colombia: "Se recuerda mucho cuando se transmitió por televisión -algo nada común para la época- el partido Millonarios vs. Unión Magdalena para que los medios no pudieran transmitir los sucesos que ocurrieron durante la toma del Palacio de Justicia", confesó Samper.

Además de mencionar al deporte como arista política en medio del Mundial de 1934 en medio de la propagación del fascismo en Italia y el mundial del 78 en Argentina cuando estaba la dictadura militar. 

La misma FIFA al igual que la ONU llevan un mensaje de por ejemplo fútbol como agente reconciliador y de desarrollo para aquellos que ven en el deporte una oportunidad en medio de situaciones adversas.

"La ONU también se vale del fútbol en sus esfuerzos por aliviar las heridas emocionales de los jóvenes que viven en campamentos de refugiados a causa de guerras, y en los países que se recuperan de conflictos armados", fue una noticia que dio la misma organización mundial en el año 2006. 

Paro nacional y Copa América 

Sin embargo, no se puede desconocer lo que sucede en países que son anfitriones o sedes para un evento deportivo que sin duda tiene a millones de ojos como espectadores.

Desde hace una semana o incluso a finales de abril, muchos colombianos empezaron a cuestionar la organización de la Copa América en medio de un paro nacional. Incluso hay quienes critican y hasta abogan porque Colombia no sea la sede y haya un cambio desde la Conmebol.

Pero el gobierno, con el ministerio de Deportes y la Conmebol siguen en firme con la organización de este torneo de fútbol, a pesar de los comentarios de los colombianos.

"Es imposible obviar la situación de un país en grave crisis. Hasta Stevie Wonder, si fuera presidente de la FIFA, vería lo que ocurre. Lo qué pasa es que esa clase de eventos han sido usados para favorecer tanto al organizador como al que organiza. He ahí el inconveniente. La conmebol insiste", sentenció Samper.

De hecho estas palabras cobran más fuerza con las declaraciones del ministro Ernesto Lucena en que enfatizó que al realizar una Copa América sería una gran oportunidad económica para todos los implicados y una ocasión para dejar de politizar al deporte: “El fútbol en sí mismo es una expresión de la sociedad y de las diferentes regiones”.

¿Fútbol como agente de reconciliación en Colombia?

"El mensaje hoy es de unión, que usemos la Copa América como un vínculo de paz, de expresión. Resolvamos ideas juntos, podamos llegar a conclusiones. Hoy Colombia, más que nunca, necesita la Copa América", aseguró el ministro Lucena en rueda de prensa ante los cuestionamientos del público.

El fútbol podría verse como un agente reconciliador, sino que ahora con las condiciones que atraviesa el país el deporte esta en otro nivel y con ello la aprobación de los colombianos a un partido de fútbol.

"Las circunstancias de país son diferentes y si obviamos por un instante la crisis interna, no hay que olvidar la pandemia que está en su peor punto. Y ante esa la única circunstancia - el covid y la crisis- el deporte pasa a un segundo plano", sentenció el periodista Nicolás Samper.

Sin duda el deporte puede ser un agente de reconciliación, pero las prioridades han cambiado en medio de una voz de protesta de miles de jóvenes que buscan un mejor futuro y que el deporte puede ayudar a potenciar a más talentos, pero sin olvidar que el deporte y el fútbol hacen parte de la sociedad y no es ajena a cambios sociales. 

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