‘Sin límites’, un grito de desahogo de Daniela Legarda

Publicado por: andres.romero el Vie, 20/08/2021 - 16:39
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Creado Por
Andrés Romero Cuesta
En diálogo con KienyKe.com, Daniela Legarda habló sobre su inspiración al momento de darle vida a ‘Sin límites’, su nuevo libro.

Nacer, crecer, plantar un árbol y escribir un libro, son cuatro pasos que hacen parte de una de las frases más inspiradoras que se menciona de forma constante. Daniela Legarda, puede decir con total tranquilidad que ya ha cumplido con tres de ellas gracias al lanzamiento de su más reciente libro ‘Sin límites’.

A sus 25 años nunca pensó que tendría la necesidad de escribir un libro, ella una mujer con facilidad para expresarse a través del baile, la música, las redes sociales, vio en el papel una forma de inmortalizar su relato y vivencias.

Todo el mundo sabe la historia de mi hermano, como falleció, eso me afectó mucho y a mi familia también. Por mucho tiempo no publiqué cómo me sentía en redes sociales y dejé todos mis sentimientos por dentro porque la gente puede ser muy cruel. Un día sentí la necesidad de decirle a mis seguidores cómo me estaba sintiendo”, cuenta Daniela Legarda a KienyKe.com.

‘Sin límites’ es el nombre de su primer libro en el que además de contar una historia de resiliencia sobre cómo vivió la muerte de su hermano Fabio a causa de una bala perdida en Medellín, relata momentos inéditos sobre su infancia en Estados Unidos, la compleja situación económica que debieron pasar recién llegaron, y por supuesto, una gran parte es dedicada a la importancia que tiene la salud mental.

Vea la entrevista completa de KienyKe.com a Daniela Legarda.

Un camino de incertidumbres y dudas

 

Querer escribir un libro es quizás el sueño de muchos. No obstante, para lograrlo se requiere de disciplina, concentración, una buena escritura, tener algo que contar ya sea ficticio o real, y por supuesto, muchísimo apoyo.

Cuando Daniela pensó en la idea de escribir un libro, creyó que tendría el apoyo de un escritor que plasmara sus vivencias a la par de su relato. Sin embargo, la primera sorpresa surgió cuando hizo su página de presentación, fue tal el agrado de la editorial, que tomaron la decisión de darle a ella esa responsabilidad de escribir su propia historia.

“Yo he escrito toda mi vida pero en mis diarios, cuando me dijeron que lo iba a hacer sola quedé sorprendida. Gracias a Dios que ellos creyeron en mí porque no sé si lo hubiese hecho sola si no fuera por ellos, y es un motivo de orgullo poder decir que yo escribí mi propio libro, cada página, cada letra fue escrita por mí”.

A pesar de lo complejo del reto, no se amilanó y le puso todo el sentimiento a cada letra. Sabía que eso mismo que estaba escribiendo quizás lo pudo haber convertido en una canción o un video para redes sociales, pero quiso ir más allá y darse ese regalo para toda la vida.

“Si yo lo comparto en mis redes sociales es algo que solo iba a estar en el momento, hago una historia y solo está ahí por 24 horas, hago un posteo y se pierde con las otras publicaciones y yo sé que hay mucha gente que no me sigue en Instagram, no conoce mi historia, no conoce a mi familia, y yo quería llegar a una audiencia mucho más grande y quería tocar los corazones de las personas sin ningún tipo de limitación”.

La experiencia más difícil en la vida de Daniela Legarda

 

Escribir un libro fue la oportunidad perfecta para recordar con su familia. Tenía algunos recuerdos de su niñez, muchos adornados por la magia de la misma, sin embargo, reconoce que al hablar con sus padres se encontró con historias difíciles como el migrar solo con lo necesario para rentar un apartamento.

Recuerdo que un día cuando tenía cuatro años encontramos un sofá en la basura afuera de nuestro conjunto, mis papás lo trajeron y ese fue nuestro primer sofá”.

En ese proceso de escritura florecieron una gran cantidad de emociones: risa, llanto, felicidad, frustración y satisfacción al ver el producto final. Confiesa que uno de sus principales dolores de cabeza fue el título, pero llegó a este gracias a que siempre lo tuvo al frente en su cara en un cuadro enorme que tiene en su casa.

“No tenía idea de cómo se iba a llamar. Cuando lo empecé a escribir le puse un título que se llamaba ‘Mi mejor versión’ y cuando empecé a escribirlo sentí que el libro era más que eso, no me gustaba… cuando me faltaban dos capítulos estaba caminando por mi apartamento y yo tengo una pintura que dice ‘Sin límites’ en inglés y así llegó el nombre de mi libro”.

Anticipándose a las críticas

 

Daniela Legarda es consciente de que a los puristas de la literatura no les agrada la idea de ver a influenciadores incursionando en el mundo de la escritura. No obstante, desde su experiencia asegura que no es bueno encasillar las cosas en un solo lugar y se debe estar en capacidad de valorar el trabajo de los demás.

Hay que tener la mente abierta, toda la gente quiere poner a las personas en una categoría de que solo pueden hacer una cosa, estamos en 2021 y sabemos que las cosas no son así, ahora se ven artistas que también son actores, que también tienen su propia línea de ropa, que escriben libros, es una bobada pensar que porque eres influencer no puedes escribir un libro”, indica de forma tajante.

La cantante revela que este libro también surge como a modo de homenaje a su fallecido hermano Fabio, su muerte marcó un antes y un después en su vida, cambió muchas de sus decisiones, su personalidad, le tocó madurar a la fuerza y se convirtió en una mujer mucho más cercana a Dios.

Si mi hermano no hubiera fallecido, yo no estaría con la mentalidad de escribir un libro, no sé cómo sería hoy en día”.

Son varios los proyectos que tiene en mente. Mucha música, quiere seguir explorando en esa faceta que tantos réditos le ha dado. Su línea de ropa ‘Legarda’ es otro de los productos que marcha de maravilla y por supuesto su fundación con la que ayuda a decenas de niños de la localidad de Ciudad Bolívar en Bogotá. Asimismo, agradeció a sus seguidores y a los fanáticos de su hermano por todo el apoyo que le han brindado a ella y su familia.

Por: Andrés Romero Cuesta.