La desaparición del candidato al Senado Andrés Vásquez mantiene en alerta a las autoridades del Cesar y reaviva la preocupación por la seguridad de los aspirantes en plena antesala electoral. El político fue visto por última vez en la madrugada del 25 de febrero en el municipio de Pelaya, tras salir de la casa de su padre luego de recibir una llamada que sus allegados califican como “misteriosa”.
De acuerdo con los primeros reportes, Vásquez —quien residía en Bucaramanga— no se encontraba adelantando actividades de campaña en la zona. Sin embargo, algunas versiones indican que el día anterior habría participado en encuentros políticos en Ocaña.
Sus familiares relataron que el candidato permaneció en la vivienda hasta aproximadamente las 5:00 de la mañana y que tenía previsto desplazarse hacia Aguachica para cumplir con varias reuniones. No obstante, el viaje nunca se concretó.
Las alarmas se encendieron poco después, cuando sus allegados notaron que el automóvil en el que planeaba movilizarse seguía estacionado frente a la casa. El vehículo estaba con las puertas abiertas y en su interior se encontraban sus objetos personales, entre ellos el teléfono celular, la billetera y documentos de identificación. Desde ese momento no se volvió a tener noticia de su paradero.
Según informó el medio regional El Pilón, Vásquez contestó una llamada en la mañana de su desaparición, se vistió con rapidez y salió del inmueble. Testimonios preliminares señalan que en ese instante se escuchó el sonido de una motocicleta que se aproximaba a la vivienda. Tras cruzar la puerta hacia la calle, sus familiares no volvieron a verlo.
El caso es manejado por ahora como desaparición. Aunque en la zona se han registrado secuestros en el pasado y no se descarta ninguna hipótesis, las autoridades no han confirmado que se trate de un rapto. El Gaula de la Policía informó de manera preliminar que no existen testigos presenciales del momento exacto en que el candidato desapareció.
Ante la gravedad de la situación, las autoridades del departamento convocaron un Consejo Extraordinario de Seguridad con la participación de la Policía Nacional, el Gaula de la Policía, el Gaula Militar, el Ejército Nacional, la Fiscalía y la Gobernación del Cesar. El objetivo del encuentro fue coordinar acciones de búsqueda, verificar hipótesis y establecer un cerco operacional en las posibles rutas de salida del municipio.
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Desde entonces, la Policía y el Ejército mantienen operativos en el sur del Cesar, especialmente en áreas rurales de Pelaya, mientras continúan las labores de rastreo y recopilación de información que permita esclarecer lo ocurrido.
La desaparición de Vásquez ocurre en un contexto de creciente preocupación por la violencia política. Recientemente se conoció el secuestro de la senadora Aida Quilcué y el atentado en Arauca en el que murieron dos escoltas del senador Jairo Castellanos. En este panorama, la Misión de Observación Electoral (MOE) advirtió que en 170 municipios del país persisten riesgos de fraude o violencia electoral.
Según la MOE, en comparación con el calendario electoral de hace cuatro años, hay un aumento del 29,7 % en municipios bajo algún tipo de amenaza: 81 en riesgo extremo, 51 en riesgo alto y 38 en riesgo medio. Mientras avanzan las investigaciones, el paradero de Andrés Vásquez sigue siendo un interrogante y su caso se suma a la lista de hechos que ponen bajo la lupa la seguridad de quienes participan en la contienda política.
