Justicia con cara de mujer

10 de abril del 2011

If you believe in peace, work for justice. “Si crees en la paz, trabaja por la justicia”, fue el lema plasmado en la taza donde tomaba su café la primera procuradora de justicia de Estados Unidos, Janet Reno. Mi entrevista con ella fue hace más de 15 años, y durante la conversación me hizo sentir que verdaderamente valuaba y se preocupaba por mi trabajo. Escuchaba. Una característica que es poco común en los funcionarios públicos, más en ese nivel.

Recuerdo que para mí esa frase sobre justicia y paz me pareció muy representativa de la forma en que la procuradora Reno ejercía las riendas en el Departamento de Justicia de Estados Unidos. Mano fuerte, como la debe tener toda persona que procura justicia, pero también poseer sensibilidad y preocupación por las personas que la rodeaban o que trabajaban para ella.

Me parece interesante que durante el proceso de ratificación de Marisela Morales Ibáñez, quien será la primera procuradora general de la República, no haya sido aprovechada por detractores para preguntar sobre la capacidad de las mujeres para ejercer este tipo de puestos (peligrosos) y que requieren una gran capacidad de ejercer liderazgo en crisis. ¿Cómo olvidar que estamos en medio de una guerra en contra del narcotráfico? Por ser mujer, ¿ejercerá sus funciones en una forma diferente, con más sensibilidad? ¿Será esta sensibilidad su talón de Aquiles, preguntarán los críticos? Esta supuesta “sensibilidad” de la mujer no afectó la capacidad de Reno, quien fue procuradora los ocho años que duró la administración del presidente Bill Clinton.

Más allá del debate sobre si “la” Marisela Morales ejercerá un liderazgo diferente por ser mujer, yo quisiera subrayar otro aspecto fundamental de su nombramiento que la hace tan excepcional: a comparación de las últimas designaciones en el gabinete, la licenciada Morales tiene experiencia en su ramo. Mucha. Es probablemente una de las personas que más experiencia tiene en México en perseguir a los cárteles mexicanos, considerados entre los más peligrosos del planeta.

Ella es abogada egresada de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), trabajó como defensora pública y en 1993 se convirtió en agente del Ministerio Público en la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal. Más tarde, durante el sexenio foxista y en la administración de Rafael Macedo de la Concha en la Procuraduría General de la República (PGR), del 2000 al 2005, Marisela Morales fue coordinadora general de Investigación Especializada en Delitos Federales. En 2008 fue nombrada titular de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO), con la responsabilidad de coordinar la lucha contra el crimen organizado. Es importante señalar que es la primera vez que el funcionario encargado de la lucha en contra del crimen organizado es nombrado procurador. Además, ella es uno de los pocos ejemplos en el país —con la excepción de las Fuerzas Armadas— de un funcionario público que empieza desde abajo para llegar a la cúspide de su profesión con un nombramiento en el gabinete.

En el exterior han reconocido el trabajo de Marisela. El pasado Día Internacional de la Mujer la hoy procuradora fue galardonada en Estados Unidos con el Premio Internacional a las Mujeres de Valentía 2011, como reconocimiento a su liderazgo y fortaleza en la lucha contra el narcotráfico. El premio le fue entregado de manos de la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, y de la primera dama de aquel país, Michelle Obama. Se le reconoce, entre otras cosas, por ejercer uno de los cargos más peligrosos que pudiese tener un funcionario público.

Como vemos, Marisela Morales no tiene un encargo fácil. Tendrá mucho que hacer para que los mexicanos creamos en nuestro sistema de procuración de justicia, aunque para ser justos, esta tarea no debe de ser de una sola persona, sino de todos los miembros del Poder Judicial que deben hacer mejor su función en vez de resistirse a cambiar sus esquemas anacrónicos de trabajo; del Poder Legislativo que necesita hacer más cambios al marco legal y también, por supuesto, se requiere de una mejor labor del Poder Ejecutivo, tanto a nivel federal como estatal; son los gobernantes quienes deben aplicar los cambios que hacen falta en este complejo mundo de la administración de justicia.

Si la justicia en México tiende más y más a usar tacones, ¿será que en el futuro la Presidencia de la República también tendrá cara de mujer?

www.anamariasalazar.com
Twitter: @amsalazar

* Los comentarios, textos, investigaciones, reportajes, escritos y demás productos de los columnistas y colaboradores de Kienyke.com, no comprometen ni vinculan bajo ninguna responsabilidad a la sociedad comercial controlante del medio de comunicación, ni a su editor, toda vez que en el libre desarrollo de su profesión, pueden tener opiniones que no necesariamente están acorde a la política y posición del portal.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO