Todo comenzó cuando el senador Iván Cepeda fue denunciado porque en 2012 entrevistó a los exparamilitares Pablo Sierra y Juan Monsalve, quienes indicaron que Álvaro Uribe y su hermano Santiago tuvieron vínculos con el paramilitarismo.
El asesinato de dos trabajadores durante un rodaje en Bogotá reactivó las alertas del gremio audiovisual, que advierte fallas estructurales en seguridad y condiciones laborales.