Verde Oxígeno reconfiguró su lista al Senado para las elecciones de 2026 tras la salida de Sofía Gaviria y otros tres integrantes. Ingrid Betancourt informó el nuevo orden de la plancha en medio de una crisis interna por puestos y por el tono de algunas piezas de campaña.
El reacomodo llega en un momento sensible: en una lista cerrada, la ubicación define quién entra si el partido logra curules.
¿Por qué el orden importa en una lista cerrada?
En una lista cerrada, el elector vota por el logo del partido. Las curules que obtenga la colectividad se asignan siguiendo el orden en que aparecen los candidatos, del primero hacia abajo.
Por eso la pelea por los puestos no es un asunto de ego. Es una disputa por el acceso real a una curul si la lista consigue uno, dos o más escaños.
¿Quién encabeza y qué puestos se movieron?
Con el nuevo orden, Óscar Ortiz queda como cabeza de lista. Betancourt sube al puesto ocho. En el quinto lugar queda Deisy Guanaro, presentada como víctima de reclutamiento cuando era menor de edad por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). John Frank Pinchao queda en el puesto seis.
El cambio reorganiza el “peso” de los nombres dentro de la lista. También ajusta el relato de campaña: una mezcla entre perfiles técnicos, figuras con trayectoria pública y candidaturas con historia personal ligada al conflicto.
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¿Qué detonó la crisis interna?
De acuerdo con lo que sabe, la crisis se debe a dos motivos: el primero es la discusión por la cremallera, el mecanismo de alternancia entre mujeres y hombres para ordenar la lista y dar una señal de paridad. La inconformidad se concentró en la ubicación asignada a algunos nombres y en la percepción de que ese criterio no se respetó.
El segundo foco fue el diseño y el tono de la publicidad política. Se mencionan piezas que incluían a Gustavo Petro, Iván Cepeda y Armando Benedetti en una representación que generó incomodidad interna, por sugerir un mensaje de confrontación con el Gobierno más que una propuesta programática.
¿Qué significa para la campaña 2026?
El reordenamiento despeja, por ahora, la incertidumbre sobre la continuidad de la lista. Pero deja dos tareas pendientes. Una es sostener disciplina interna alrededor de reglas claras para la conformación y el orden de candidaturas. La otra es ajustar el mensaje para que la campaña no quede definida por la pelea interna o por piezas de choque.
En listas cerradas, la cohesión vale tanto como la visibilidad. Si Verde Oxígeno quiere convertir atención en votos, necesita que su lista deje de ser noticia por renuncias y empiece a serlo por su propuesta.
