Con medicamentos “hacían lo que les daba la gana”

Con medicamentos “hacían lo que les daba la gana”

7 de enero del 2014

El gobierno acaba de admitirlo con vergüenza: “Hicieron por mucho tiempo lo que les dio la gana”, en referencia a los desbordados y arbitarios precios de los medicamentos.

“Abusaron no solamente de los colombianos sino del Estado. Pusieron en riesgo la sostenibilidad de nuestro sistema de salud por los abusos sistemáticos en los precios de los medicamentos recobrados en Fosyga, que pasaron de $100 mil millones del año 2006-2007 a $2.4 billones del año 2010-2011.

¿Hubo indiferencia del gobierno de turno?

A mí no me gustan los juicios retrospectivos pero yo creo que hay que decirlo de esa manera.

¿Qué le aconseja –señor ministro- a quienes hoy van a una droguería a comprar un medicamento?

Primero que pregunte dos veces, que averigue si ese medicamento está dentro de los nuevos regulados. Los colombianos debemos empezar a mirar los precios.

Vamos a publicar toda la información pertinente en la página del ministerio. La vamos a difundir de mil maneras.

¿Algunos ejemplos concretos?

Hay una insulina, el principio activo se conoce como insulina Asparta, una droga para la diabetes. La estábamos pagando por $120 mil. En adelante, con la regulación determinada, valdrá $15 mil. En este caso estamos hablando de una reducción del 88%. La reducción promedio para 334 medicamentos –que acaba de decretarse- es del 40%.

Hay una droga que paga el sistema para una enfermedad que se conoce como acromegalia (un crecimiento excesivo de extremidades y de órganos sobre todo en niños). Estábamos pagando $2.5 millones y con el nuevo precio se reduce a $1.1 millón por dosis.

¿Y qué posibilidades hay de que el laboratorio se niegue a vender con los nuevos precios?

Si el laboratorio me dice eso, yo miro entonces a otros países que podrían estar interesados en vender ese mismo medicamento en Colombia.

¿Pueden exigirle al laboratorio que la venda?

Este es un país con libertad de empresa. Ellos podrán decidir no venderla pero van a tener que darnos una explicación si deciden no hacerlo.

Tenemos 17 países de referencia y nos vamos a poner en el cuarto o el quinto con las naciones más baratas. Sería muy difícil para ellos decir que la pueden vender a un precio inferior en Estados Unidos, pero aquí seguirá siendo para ellos un negocio.

Alejandro Gaviria, Kienyke

¿También hay buenas noticias con el POS?

Ampliamos el plan de beneficios de lo que se conoce en Colombia como el POS, Plan Obligatorio de Salud. Incorporamos nuevas tecnologías, medicamentos y procedimientos.

¿Hay controles eficientes para evitar excesos en los cobros de los medicamentos?

Estamos controlando a la salida de los distribuidores mayoristas en el segundo paso de la cadena. Cuando son cobrados al Estado pues tenemos los controles necesarios porque somos el pagador. Cuando la gente los paga es más difícil y tendríamos que ver en algunas droguerías y observar esos precios a la salida del mayorista.

La Superintendencia de Industria y Comercio impuso una sanción millonaria de $9.000 millones a un distribuidor mayorista que estaba violando las normas anteriores, $3.000 millones por medicamento. Y hay decenas de investigaciones en curso.

Tome esto en serio. Las multas son -espero yo- disuasivas de 5.000 salarios mínimos según estipula la ley 1438 del año 2011.

¿Qué pasó al fin con el proyecto de reforma a la salud, señor ministro?

Se nos quedó en el segundo tiempo en la Cámara de Representantes, estancado. No se quiso discutir.

Creo que la coyuntura electoral no era la más propicia. Esperamos que en un momento más tranquilo políticamente, por allá mayo o junio del año entrante, podamos discutir nuevamente el proyecto.

Una reforma de salud de esta complejidad, en medio de esos últimos años de un gobierno, donde dicen los que saben que el que manda es el congreso, no es fácil. Pero sigo siendo optimista, vamos a hacer pedagogía, a enfatizar los consensos que son muchos a pesar de todo lo que se ha dicho, y a hacer un último intento. Mientras tanto seguiremos actuando, tomando medidas.

¿En el balance de fin de año, cuál es el suyo, personal?

Es un balance interesante. Es una de las experiencias que uno valora sobre todo en retrospectiva. Ha sido difícil lidiar con un sector complejo, y con insatisfacción ciudadana.

En algún momento vi que era casi imposible combatir la desinformación de todos los días, y que cada uno de los intereses superpuestos en este sector presentara, dijéramos, su versión simplificada, y caricaturesca, y si se quiere amañada de los hechos y era muy difícil, digamos, desde el Estado, desde el ministerio, lidiar con todo esto.

Creo que la experiencia, el balance personal, como reto y desafío, es muy positivo.