¿Cómo impacta la candidatura de Ingrid Betancourt el escenario de 2022?

Publicado por: sebastian.alvira el Mar, 18/01/2022 - 11:19
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Ingrid Betancourt regresa a la política electoral como precandidata del partido Verde Oxígeno en la consulta de la Coalición Centro Esperanza.
Créditos:
@CoaliEsperanza

Después de casi veinte años Ingrid Betancourt vuelve a ser aspirante a la Presidencia de Colombia. La líder política colombo-francesa confirmó este martes que entrará en la contienda electoral como precandidata de su partido Verde Oxígeno. Su aterrizaje en el plano electoral de 2022 genera diversos interrogantes sobre el impacto puede tener en materia de votos y cuáles pueden ser sus aportes a la Coalición Centro Esperanza. 

En rueda de prensa, Betancourt afirmó que la coalición de centro necesitaba a una mujer en calidad de precandidata, por lo que decidió no seguir mirando los toros desde la barrera y lanzarse al agua. A pesar de su renuencia a meterse de lleno a la política, el camino se le fue despejando y los integrantes de la alianza de centro le pidieron que se uniera, al considerarla algo así como la pieza que le faltaba a este nuevo proyecto que buscará el poder en 2022. 

Su inicio en la política fue disruptivo. Era una joven metida en el campo de unos viejos que generaban -o generan- más disgustos que felicidad entre la ciudadanía. En el año 1994 recorrió las calles de Bogotá repartiendo preservativos argumentando que "la corrupción es el SIDA de la política en Colombia" al tiempo que se convertía en la primera mujer que se atrevía a regalar condones como parte de una campaña política, en ese entonces aspirando a la Cámara de Representantes.

Ahora, tiene el gran reto de sumergirse en aguas ya exploradas, pero que tras 20 veinte años, se ven diferentes. Betancourt llega a ser la cuota femenina de la consulta de centro y, por medio de sus conocimientos e historia de vida, conquistar un electorado que busca soluciones entre los múltiples problemas que lo aquejan.

"Vengo a reclamar el derecho de luchar por mi familia extendida, que es toda Colombia. Hace 20 años fui secuestrada como candidata presidencial haciendo campaña contra la maquinaría politiquera. Pero hoy estoy aquí para terminar lo que empecé. Con la convicción de que Colombia está lista para cambiar de rumbo", dijo en el lanzamiento de su candidatura.

 

Además de político la candidatura de Betancourt tiene un importante significado simbólico. Cuando era precandidata presidencial, el 23 de febrero de 2002, fue secuestrada por las FARC junto a su asesora Clara Rojas. Seis años después, el 2 de julio de 2008, y después de un centenar de sufrimientos, fue liberada en la Operación Jaque, durante el gobierno del expresidente Álvaro Uribe. 

Rememorar su historia es clave para entender que su regreso a la política electoral tiene un fuerte significado para los colombianos, pues se trata de una de las víctimas del conflicto armado que ha vivido nuestro país, y quizá el papel de política que conocían los ciudadanos es interpretado de una manera distinta. 

Sumado a lo anterior, lo que le tocó vivir la convierte en una voz profundamente respetada para hablar de temas como el conflicto armado y postconflicto, claves en la discusión actual, de manera que con Verde Oxígeno retoma su labor política desde una posición completamente diferente a la que tenía 20 años atrás.

En términos políticos, su partido, fundado en 1998, llega con poca fuerza. En las últimas elecciones legislativas que disputó alcanzó más de 160.000 votos, que le permitieron ocupar dos escaños en el Senado, uno para ella y otro para Margarita Londoño. Además, consiguió la Alcaldía de San Vicente del Caguán a manos de Néstor León Ramírez.

Con el secuestro de Betancourt y debido a su pequeño tamaño y mínimo respaldo popular, el partido perdió la personería jurídica y entró a formar parte de la historia de los partidos políticos extintos de Colombia, hasta que fuera revivido por el Consejo Nacional Electoral el pasado primero de diciembre de 2021. Es decir, no ha habido mucho tiempo para reconectar con sus votantes y conquistar nuevos electores.

 

Para entender mejor el impacto de su partido se puede mencionar el caso del Nuevo Liberalismo, una colectividad que también revivió hace poco, pero que aparenta más fuerza porque de alguna u otra forma mantenía su imagen en el recuerdo de Luis Carlos Galán y en el trabajo de sus hijos y políticos que formaron parte de dicha disidencia liberal. 

Un dato clave que puede desbaratar ese cálculo es que Verde Oxígeno no solo avalará la precandidatura de Betancourt. Según explicó la colombo-francesa, su partido entregará el aval necesario para competir en la consulta de la Coalición Centro Esperanza al exgobernador de Medellín, Sergio Fajardo y al exgobernador de Boyacá, Carlos Amaya. El primero; con un amplio recorrido político que se vio reflejado en los más de cuatro millones de votos que obtuvo en las presidenciales de 2018, el segundo; una cara joven de la política con gran influencia en Boyacá. 

En cuanto a sus propuestas destaca su férreo discurso anticorrupción. Esa ha sido su bandera y en estos comicios volverá a defenderla. Pero también dijo estar comprometida en la lucha contra el hambre, la contaminación, y por construir un mundo con visión de mujer. Planteamientos que pueden caer muy bien en el electorado joven y de sectores alternativos, principalmente. 

Por otra parte, es importante reseñar que la figura de Ingrid puede generar amores y odios de entrada, ya que en los últimos años ha expresado su respaldo a líderes hoy distantes de la Coalición Centro Esperanza, como Gustavo Petro, y además es cercana al expresidente Juan Manuel Santos, quien no cae bien entre la derecha colombiana. 

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