Dos heroicos rescates de altamar en medio del huracán Iota

Publicado por: juan.sacristan el Lun, 16/11/2020 - 14:23
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Un total de 11 personas fueron arrastradas por la tormenta y huracán Iota en medio del mar Caribe este fin de semana.

Por desobediencia o necesidad, algunos habitantes de la costa Caribe colombiana ingresaron al mar este fin de semana enfrentándose a la inclemencia de las olas y ventarrones provocados por la tormenta, después convertido en huracán Iota.

El sábado, en horas de la tarde, la Fuerza Naval del Caribe recibió la información de una embarcación que se encontraba a la deriva en medio del mar y las tinieblas de la tormenta Iota que empezaba a incrementar su fuerza a su paso por la costa de La Heroica.

Diez personas, que habían asistido a la zona insular de Cartagena, donde se encuentran la mayor parte de islas y cayos turísticos de la histórica ciudad caribeña, para proveer infraestructura a un evento, se vieron en riesgo de naufragio cuando los motores de la embarcación fallaron.

“Aproximadamente a las 5 de la tarde recibimos a través de nuestro sistema de control y tráfico marítimo una llamada de alerta informando, posiblemente, de una embarcación que provenía de la parte insular y se encontraba a la deriva”, señaló el capitán de Fragata Luis Fernando Lara Cogollo, comandante Estación de Guardacostas de Cartagena.

En ese momento, las autoridades iniciaron el protocolo de atención, analizaron los vientos, la corriente y el último punto de avistamiento de la embarcación, para poder establecer una zona de incertidumbre donde afortunadamente, por la pericia de los guardias marítimos, se encontraba estancada la fragata.

La embarcación, con diez personas y una carga pesada, estaba siendo arrastrada por la corriente, mientras avanzaban las horas y la tormenta incrementaba la fuerza de los vientos con el pronóstico de las autoridades de alcanzar la categoría de huracán.

“Ese día las condiciones estaban muy difíciles, las olas estaban inclementes, de más de 3 y 4 metros, pero esa es la misión de guardacostas, salvaguardar la vida de las personas en el mar, asumimos los riesgos y hay que ir a salvar”, señaló a este medio el capitán Lara.

Cuando hallaron la embarcación averiada, que se encontraba a dos millas de la boya de mar, que es la señalización del canal marítimo de ingreso a la ciudad y la costa de Cartagena, los extraviados navegantes se emocionaron.

Allí, los guardacostas iniciaron la operación de remolque que requería, en medio de las fuertes olas y vientos, lograr conectar las dos embarcaciones con una soga para poderla arrastrar hasta puerto seguro.

“Nuestros botes tienen ciertas condiciones, pero son maniobras riesgosas, son botes que reaccionan bien, pero también sufren con todas estas inclemencias del mar”, aseguró el capitán de fragata, pero agregó que "nuestra labor es salvaguardar vidas".

“Habíamos visto tormentas tropicales, esta es una época conocida por huracanes y tormentas que siempre golpean todo el Caribe, San Andrés y Providencia. Normalmente hay fuertes vientos y lluvias y en el segundo semestre las condiciones siempre cambian”, agregó el capitán.

Un anciano italiano arrastrado por el huracán

Este lunes 16 de noviembre, la Fuerza Naval tuvo que atender otra situación de emergencia en el mar Caribe, a causa del mismo evento climático, pero ya no una tormenta, sino ahora un huracán de categoría 5 que llegó a las islas de San Andrés y Providencia.

Las autoridades recibieron la alerta de un ciudadano italiano de 67 años de edad llamado Jean Franco del Segnore, un hombre delgado hasta los huesos, de apariencia frágil, y con el cabello largo sobre los hombros, que se encontraba en medio del mar, combatiendo las olas y el viento en un velero en el sector de Los Almendros mientras era arrastrado hacia altamar.

Las condiciones ya no eran las mismas y el riesgo ahora, tanto para el anciano como los guardacostas, era mayor. Sin embargo, emprendieron la labor de rescate y lograron llegar hasta el velero y poner al italiano a salvo en la costa.

El europeo, que se dirigía por el mar desde Panamá hacia San Andrés y luego a Guatemala, contó la situación, ya a salvo, con un poco de gracia por la situación. 

“De aquí a San Andrés sucedió algo: un huracán”, dijo el italiano con un intento de risa por las vicisitudes del destino. “Me fui allá, cerca de la isla, con el barco doblado, y no sabía qué hacer. Pregunté por radio a la Armada y llegó rapidísimo, me sacó del barco y me puso ropa seca”.

“Estoy feliz porque me ayudaron mucho”, señaló el italiano quien sentenció que después le ayudarán también para mantenerse a salvo hasta que pase el temido ciclón de la costa Caribe.