Mónica Jaramillo sorprendió a sus seguidores al abrir su corazón y hablar sin filtros sobre su vida sentimental en el pódcast Microdosis de amor propio, conducido por la actriz Katherine Porto.
En la conversación, la comunicadora compartió detalles inéditos sobre cómo inició su relación con Juan Pablo Torres, luego de atravesar uno de los momentos más complejos de su vida: su divorcio.
Una decisión firme: aprender a estar sola
Tras su separación, Mónica Jaramillo tomó una decisión clara: no quería involucrarse sentimentalmente con nadie. Su prioridad era reconstruirse emocionalmente, enfocarse en sí misma y en su hijo Jacobo.
“Yo tenía muy claro que quería estar sola”, confesó durante el pódcast, dejando en evidencia que incluso había hecho acuerdos personales para evitar cualquier relación.
Para ella, el amor debía tener propósito y proyección. Si no existía una visión de futuro, simplemente no valía la pena.
Un encuentro inesperado
En medio de ese proceso apareció Juan Pablo Torres. Según relató, fue una persona en común quien intentó conectarlos, aunque su reacción inicial fue de rechazo.
De hecho, cuando supo que él quería conocerla, pidió que no insistiera. No estaba interesada.
Sin embargo, Torres no se rindió y le propuso un plan sencillo: salir a montar bicicleta. Aunque dudó, finalmente aceptó, pero con una condición clara desde el inicio:
“Quiero que sepas desde ya que no estoy buscando novio, quiero estar sola”.
Una relación que nació sin expectativas
Aunque él respondió que tampoco buscaba una relación, Jaramillo no le creyó del todo. Incluso, entre risas, recordó que le advirtió que probablemente sí quería algo serio, pero que ella no era la persona indicada en ese momento.
A pesar de esa conversación, mantuvieron el contacto durante meses. Hablaban con frecuencia, pero ella mantenía distancia emocional.
“Yo decía: lástima, porque es el hombre con el que podría estar… pero decidí estar sola”, recordó.
El momento en que todo cambió
Tres meses después, cuando coincidieron nuevamente en Bogotá, decidió darse una oportunidad. Ese encuentro marcó el verdadero inicio de la relación.
Para entonces, la periodista no tenía expectativas. Incluso, confesó que no creía posible volver a enamorarse. Sin embargo, el vínculo comenzó a construirse poco a poco, basado en la comunicación, el respeto y la honestidad.
El papel clave de su hijo
Uno de los aspectos más importantes en este proceso fue su hijo Jacobo. Mónica Jaramillo explicó que ambos decidieron avanzar con cautela para respetar sus tiempos.
Durante casi ocho meses evitaron muestras de afecto frente a él, priorizando una transición emocional sana.
“Fuimos muy cuidadosos. Durante casi ocho meses no nos dábamos la mano ni nos besábamos delante de él”, relató.
Con el tiempo, fue el propio niño quien rompió el silencio con naturalidad, haciéndoles ver que era evidente que estaban juntos.
Hoy, Mónica Jaramillo describe su relación con Juan Pablo Torres como un vínculo sólido, construido desde la sinceridad.
