Jhonatan León: un doloroso recuerdo del atentado a la Escuela General Santander

Publicado por: carol.velasquez el Lun, 25/05/2020 - 17:03
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Creado Por
Carol Velásquez
Kienyke.com conversó con el padre de Jhonatan León, uno de los cadetes que fue víctima del atentado en la Escuela General Santander.
Jhonatan León atentado escuela general santander
Créditos:
Diego Contreras - Kienyke.com

En la madrugada del 17 de enero de 2019, Jhonatan Heiner León Torres, se levantó como de costumbre, anhelando cumplir su sueño bajo la presión y el rigor físico exigido en la vida policial.

A las 7:00a.m. asistió a una primera ceremonia. Practicó su rutina una hora después, acatando las recomendaciones del profesor que ansiaba una presentación impecable en el próximo evento de la institución.

Siendo las 9:00 a.m. se negó al desayuno propuesto por un de sus compañeros. Media hora más tarde, un tanto afanado por el sol capitalino en su rostro y la puntualidad que le ameritaba una cita, dio su último aliento.

¡Fue en cuestión de segundos! Una camioneta con alias "El mocho" al volante, cruzó intempestivamente el control de la entrada principal en la Escuela de Policía General Santander. Su detención fue imposible, testifican los videos de seguridad y afirman los guardas de turno.

El chofer del vehículo, reconocido en la investigación como José Aldemar Rojas Rodríguez, se inmoló al estallar 80 kilos de pentolita y causó la muerte del joven cadete y 21 de sus compañeros. Además, dejó 100 heridos y una institución en zozobra absoluta.

El crimen causó luto nacional y desterró, una vez más, la esperanza de paz en los colombianos. Las autoridades enardecidas investigaron rápidamente al presunto responsable y se atribuyó a la guerrilla del Ejercito Nacional de Liberación (ELN), que acordó con el gobierno no cesar el fuego.

Una pena insoportable

Dicen que el dolor más fuerte que puede sentir un ser humano es la muerte de su hijo. Que no hay padecimiento que se compare. Pues así lo describió Óscar León, padre del Jhonatan Heiner León Torres, víctima del atentado.

“La última llamada de él la tengo en el celular y creo que nunca jamás la voy a borrar. Me dijo que estaba bien”, dice el progenitor entre sollozos, recordando a su hijo.

Óscar contó que se encontraba en Aguachica, Cesár, derrochando el tiempo en sus quehaceres cuando una llamada de su hermana lo sorprendió.

-Mijo, ¿Usted dónde está? (...) ¡Présteme atención! Dicen en los noticieros que una bomba explotó en la escuela donde estudia el niño.

Al comienzo nadie les daba alguna razón de su hijo. Las versiones preliminares afirmaron que Jhonatan León no era una de las víctimas, pero al pasar del tiempo se hacía más latente la incertidumbre sobre la vida del cadete.

Jhonatan León atentado escuela general santander
Créditos:
Cortesía familia Jhonatan León

Del seno del hogar a la Escuela de Cadetes

Jhonatan respeta a las mujeres y les adeuda su bondad. Sonreía frecuentemente con su madre María Alida Torres Cortés y  amaba a sus tres hermanas, Maryoli, Zuleima y Melani.

Nació el 6 de diciembre de 1995, en el pequeño corregimiento de Puerto Mosquito, municipio de Gamarra, en el Cesár.

Entró el 5 de julio de 2017 a la Escuela de Cadetes General Santander, ubicada al sur de Bogotá. Pasó una a una las exigencias de ingreso y para cumplir a cabalidad se realizó dos intervenciones quirúrgicas, una oftalmológica y otra dental.

"Ese cinco que lo entregamos fue muy doloroso. Primero es el único hijo varón que yo tengo, y segundo, los que han tenido familiares ahí saben que eso es duro porque ellos prácticamente están incomunicados”, dice su padre.

“Aunque eso después del atentado ha cambiado".

Su padre relata a un joven muy dedicado y que sorteó con paciencia las adversidades. Alcanzó a recibir dos estrellas por su rendimiento académico, mérito para subir de rango en la escuela.

Las premoniciones del atentado

Óscar cuenta que antes del atentado, su hijo Jhonatan León tuvo dos extrañas premoniciones que hoy son resignificadas como una advertencia divina sobre lo ya lamentado.

Según recuerda su padre, el 31 de diciembre del 2018 antes de su partida, Jhonatan agradeció en la iglesia por el año que pasó. Sin embargo, se encontró con alguien muy especial para él.

-Mami, ¿Sabe qué fue lo que me pasó en la Iglesia?

-No, ¿qué le pasó?

-Vi a mi madrina al lado del Cristo riéndose a carcajadas. Traté de sacar el celular para tomarle una foto, pero no fui capaz de sacar el celular.

Su madrina había muerto en agosto del 2017.

"Una de dos, la madrina estaba contenta porque le haría compañía o advertía sobre el peligro", añade Óscar.

Pasó el año nuevo y su papá relata que como cosa rara, su hijo le pidió visitar a Nicolás, un amigo de infancia y regresar a Puerto Mosquito, el pueblo natal que hace seis años no visitaba.

Además, don Óscar manifiesta que para enero tenía la intención de viajar a Barranquilla para visitar a su hermana, en esa ocasión su hijo le expresó que quizás el tiempo no alcanzara para hacerlo después, pues le dijo:

"Este es el último diciembre que paso con ustedes, porque a nosotros nos mandan para terreno después".

Durante cinco días estuvieron en Santa Marta, Barranquilla y Cartagena, disfrutando en familia. Esas fueron sus últimas vacaciones.