Así fue el asesinato de Jaime Garzón y el levantamiento de su cuerpo

Publicado por: gabriela.garcia el Jue, 13/08/2020 - 08:35
Share
KienyKe.com recuerda la entrevista que le hizo a uno de los hombres encargados de investigar el asesinato de Jaime Garzón y hacer el levantamiento de su cuerpo.
Así fue el asesinato de Jaime Garzón y el levantamiento de su cuerpo

El 13 de agosto de 1999 un grupo de Instrucción Criminal, hoy CTI de la Fiscalía, atendió una diligencia de suma importancia: hacer el levantamiento del cuerpo de Jaime Garzón, quien fue acribillado en el barrio Quinta Paredes de Bogotá cuando se dirigía a su trabajo en la emisora Radionet.

La mayoría de los miembros de ese grupo de investigación ya se jubilaron o cambiaron de trabajo. en medio de la conmemoración de los 21 años de la muerte de Jaime Garzón, KienyKe.com recuerda la entrevista que le hizo en 2014 a uno de los investigadores que atendieron el llamado cuando se reportó el crimen, día que marcó un antes y un después en la historia de Colombia.

En 1999 el investigador tenía la misma edad de Jaime Garzón, 39 años. Por asuntos de seguridad prefirió mantener su identidad bajo reserva, pero no se guardó ningún detalle del día en que le tocó hacer el levantamiento del cuerpo. Por ejemplo, recuerda que al interior de la camioneta de Garzón encontraron la caja de embolar que usaba Heriberto de la Calle.

Ese 13 de agosto de 1999 el investigador recibió en su radio la trágica noticia que le sigue doliendo al pueblo colombiano: el asesinato a tiros del también periodista colombiano. 

“Recuerdo que ese día estaba de turno nocturno, de 7:00 de la noche a 7:00 de la mañana. Ya quedaba más o menos una hora para irnos cuando, faltando algunos minutos para las seis de la mañana, nos llama la central y nos reporta el lamentable hecho. La radio operadora nos moduló, tristemente, quién era la víctima. También nos dijo que por tratarse de un personaje de esa categoría tocaba llegar al lugar de los hechos lo más pronto posible. Así lo hicimos porque los jefes también estaban encima de ese caso”, indicó. 

El investigador del CTI acostumbraba, junto a su familia, a ver a Jaime Garzón por televisión cada ocho días. Al ver el cuerpo baleado del humorista sintió una profunda tristeza. “Uno en ese momento se tiene que guardar todos los sentimientos de dolor que esté sintiendo, porque se está es trabajando”, mencionó. 

Recordó que ese día se guardó las lágrimas y se dedicó a impartir órdenes para que su equipo llevara a cabo el procedimiento lo más rápido posible, evitando la algarabía de la gente y a la prensa.

 “Fue una inspección un tanto difícil por tratarse del periodista Garzón, quien era muy querido por su público. Llegó muchísima gente al lugar de los hechos. Las personas gritaban, otros lloraban. Por otro lado estaban los jefes solicitando más rapidez, pero fue complicado porque tocaba hacer todo con mucha minucia. En ese hecho no se podía dejar pasar una pieza o una prueba".

El funcionario señaló que ese día se trabajó bajo mucha presión y que trataban de evitar que la prensa sacara fotografías del cuerpo sin vida del famoso humorista.

"Ese día, recuerdo, que además de la tristeza trabajamos bajo mucha presión. La oficina quedaba muy cerca de allí así que llegamos muy rápido. Lo primero que hicimos fue cubrir la camioneta con sábanas para evitar que la prensa sacara las imágenes del periodista así como estaba, y también para evitar que los ciudadanos vieran la escena del crimen. Recuerdo que Jaime Garzón tenía la cabeza recostada sobre la puerta izquierda, la puerta del conductor. Qué escena tan triste fue ver a ese hombre ahí baleado. Ver a un hombre de esos, que hablaba como hablaba, que no tenía pelos en la lengua para decir lo que decía y que lo hacía reír a uno, eso uno lo lamenta”, recordó. 

El funcionario, quien hoy tiene más de 50 años y trabaja en homicidios, narró que un aspecto que lo marcó mucho en medio de la diligencia fue haber encontrado dentro de la camioneta donde mataron a Jaime Garzón la caja de embolar con la que el humorista y crítico personificaba a Heriberto de la Calle, el lustrabotas con alma de reportero que hacía preguntas impertinentes y de doble sentido a políticos y famosos.

“Cuando abrimos el carro del humorista ahí estaba la cajita de embolar. También, si mal no recuerdo, encontramos un bastón, de pronto también con él personificaba a alguien”, dijo. 

“Recuerdo también que las manos de Garzón estaban caídas en sus piernas. Tenía varios impactos en la cabeza y la parte superior del tronco. Su muerte fue instantánea. Revisamos el cuerpo, le quitamos sus pertenencias personales y solo le dejamos la ropa, para proceder a embalarlo. Cuando bajamos el cuerpo del carro la gente casi se nos viene encima. Tuvimos que embalar muy rápido el cuerpo para meter el cadáver al vehículo de la institución", contó. 

El investigador resaltó que, después de ese momento, el conductor arrancó hacia Medicina Legal. Luego, se quedaron observando y buscando más pruebas dentro de la camioneta y por fuera de ella, en el lugar donde al parecer le dispararon y el recorrido que hizo el carro hasta estrellarse en el poste.

“Lástima que lo hayan matado y más de esa manera. Otro personaje como ese no se ha vuelto a ver. Creo yo, al igual que muchos, que lo mataron por cantarle la tabla a más de uno. Las investigaciones aún siguen, pero no creo que ese hombre, con las cualidades que parecía tener, estuviera involucrado en un hecho con el que le estuviese haciendo mal a la sociedad; por el contrario, con su trabajo de humor le estaba haciendo mucho bien", finalizó.

Archivo KienyKe.